Archive for 30 abril 2008

Scripting: detector de presencia bluetooth

abril 30, 2008

Una noche de insomnio no puede ser desaprovechada, así que estaba hurgando en mi ordenador cuando he descubierto un script que hice hace mucho tiempo.

Se trata de un script que al detectar la presencia de un dispositivo bluetooth (ya sea por el nombre o por la MAC) ejecuta un programa. Algunos pensarán, pues vaya chorrada y yo digo, pues sí, pero bueno, cuando a veces te aburres y practicas pequeñas cosas que vas aprendiendo de scripting te salen cosas que pueden tener cierta utilidad.

A continuación dejo una lista de diversas utilidades que se le podría dar:

  • Cuando llegas a casa el ordenador te pone música. Se podría hacer que en función del nombre de tu dispositivo te ponga un tipo de música u otro, ejemplo, llegas el sábado con una chati así que estableces el nombre de tu móvil a “romantico” y el programa se encarga de lanzar tu reproductor de música con las canciones que derretirían a cualquiera, encender las velas no está al alcance de este script 😉
  • Activar el bluetooth del móvil de tu padre/madre/hermano/hermana para que cuando estén llegando a casa te avise mediante una alarma (comando beep), por si estás haciendo algo raro que no quieres que se enteren
  • Arrancar los programas que más utilizas, como por ejemplo tu programa de mensajería instantánea, por si no te gusta dejarlo siempre conectado
  • Autosincronizar el teléfono móvil para que se bajen las nuevas citas, cumpleaños y contactos
  • Muchas cosas más…

Así mismo se podría invertir la lógica para que en vez de detectar tu presencia detectase tu ausencia y en función de ello realizase alguna opción (esto vi que estaba por ahí hecho y bloqueaba tu ordenador). A mi se me ocurrió que si se alejaba tu teléfono (te lo roban) se pusiese a pitar el ordenador alertando del hurto.

Bueno, no me extiendo más, aquí va el script que está suficientemente comentado:


#!/bin/bash

#Este script se encarga de detectar los dispostivos bluetooth disponibles.
#Si encuentra uno que coincide con la variable device lanza el programa que queramos.

#Author: Jaime Bosque (aka KetS)
#e-mail: jaboto {arroba} gmail {punto} com
#date 6 / 5 / 2005

#licencia GPL
# ---------GPL-------
# Este scrip se distribuye bajo licencia GPL, puede distribuirlo y/o
# modificarlo bajo los terminos de la GNU General Public License.
# para mas informacion en castellano visite:
# http://es.tldp.org/Otros/gples/gples.html
# ---------------------
# modificado (30/04/2008): dominio público, haz con el lo que quieras... ;)

#mandar sugerencias y/o bugs a la direccion de arriba!

#En device introduce el nombre de tu móvil o dispositivo bluetooth
device=Original
file=scanBT.txt
program="xmms -p -Q ~/musiquita.m3u"

#primero eliminamos el archivo $file si existiese
rm $file

while true
do
#Scanneo de dispositivos BT
echo "Buscando dispositivos BlueTooth"
`hcitool sca > $file`

#Buscamos dentro del archivo que queremos $file, con una entrada nos bastara
# ademas con el parametro -o evitamos que salga la parte de la linea
# que no coincide con nuestra variable que buscamos.

var1=`grep --max-count=1 -o $device $file`

if [ $var1 = $device ]
then
break
else
echo "no encontrada"
fi

#Dormimos 10 segundos
sleep 10
done

echo "Encontrado $device"
echo "Ahora lanzara el programa $program"
$program

Algunas anotaciones:

  • Cambiar el nombre del dispositivo
  • Recomiendo ejecutarlo redirigiendo la salida a null (ej: ./bluetooth > /dev/null) para que no muestre las salidas

Papá y mamá vienen a verme…

abril 29, 2008

Esta semana no he actualizado porque he estado algo liado ya que han estado mis papis de visita y tenía que enseñarles todo lo que sucede por estas tierras danesas.

Habría mucho que contar, pero vamos, no creo que os interesen cosas familiares, resumiré:

  • Me han traído buen cargamento de embutidos y cosas que me hacían falta…

    La mercanca recibida
  • Les preparé un viaje de 3 días a Estocolmo, ciudad que les encantó (igual que a mí)
  • Visitamos bastante poco Copenhague (torre redonda y Rosengor), ya estuvimos aquí hace un par de años y más o menos vimos todo
  • Visitamos los alrededores: Hillerød, Helsingør y Køge, pueblos con bastante encanto
  • Cenamos en sitios no muy caros, es lo que tiene estar de Erasmus en un país carísimo, y si vienen a ver que hago por estas tierras pues se lo muestro en el más puro estilo
  • Vieron mi casa y les encantó, de hecho mi madre admitió que la vuelta a casa me costará…
  • Visitamos Christiania donde se respiraba un aroma interesante a cada paso que dábamos y que fingí desconocer 🙂
  • Ayer se fueron, les acompañé al aeropuerto, desayunamos, compramos el periódico que mi padre no había leído en una semana y cruzaron la linea de control donde no pude pasar

Resumiendo: que si ya considero este país un poco mi hogar, estar con ellos hizo que todavía lo considerase un poco más.
Los tres en la casa mas antigua de Escandinavia

Ayer vinieron los Reyes

abril 20, 2008

Sí, sonará raro, pero ayer al salir de mi cuarto a comprar tenía un regalo esperando en mi puerta. Estaba sin firmar así que no sé de quien es, supongo que de algún Rey Mago que se olvidó de ponerme alguna cosilla en Enero. Me levanté de mala hostia, la que estoy gastando últimamente sin ningún tipo de razón; la primavera, que hay a gente que le pone en celo y a mi, me saca ese mal humor que nunca he tenido, en fin, será la combinación de primavera con un tiempo que no acompaña.

El caso es que salía de casa para ir a comprar, y ahí estaba, un pequeño regalo cuya cita era “Nunca me metería en tu cama sin un buen perfume”, o eso parece porque la letra no es muy buena que digamos… No penséis mal, que no es que me meta a cualquiera en la cama, es una coñita que tenemos por aquí, que me da rabia que se metan en ropa de calle a mi cama (normal, desde mi punto de vista). ¿Y que había dentro? Pues como era de esperar, un perfume, o colonia, nunca he sabido la diferencia.

Así que nada, agradecer desde aquí a ese Rey Mago, que arrancó una sonrisa de esta agria cara y que no se preocupe, que nunca he recibido un regalo sin dar nada a cambio, ya le tocará a él o ella… 🙂

Perfume o colonia regalado

Esperando en la estación…

abril 17, 2008

Como siempre estoy escribiendo cosas sobre viajes y poco del día a día aquí va lo que me ha pasado esta tarde.

Primero os pongo en situación, después de estar todo el día en la uni (hasta eso de las 16:30) he tenido que bajar a Copenague a terminar de arreglar todo el viaje para cuando vengan mis padres. Así que he ido a mirar billetes de tren (que aún no he podido comprar) y al hotel. Como tenía bastante prisa he vuelto a la estación, he bajado al andén y me he quedado esperando a que viniese el tren que me llevaría de vuelta a Virum.

De repente se me acerca un hombre de unos 50 años y me dice:
_ bla bla bla na na , dul helda, ya ju ja?
Y yo respondo con cara de asombro y lástima y rabia a la vez por no entender nada del idioma que se supone que llevo escuchando unos 9 meses:
_ Sorry, I don’t speak Danish, English please?
_ Ah, ok, sorry, do you have a mobile telephone?
(Pensamientos a mil por hora… ¿me está atracando un hombre de unos 50 años, con sombrero con pluma (para mi, aunque muchos discreparán muy elegante) y un bigote un tanto rimbombante?, no puede ser así que:
_ Yes, I do have one, do you need it?
_ Yes please, I should call a friend but I have a problem with my telephone and can’t call.
_ Okei, no problem, you can use mine, don’t worry.
Saca una PDA Palm bastante cara, definitivamente no me está atracando, me dicta el número de teléfono, marco y se lo doy para que pulse el botón de llamada. Habla de nuevo en ese idioma que no entiendo durante escasos 30 segundos, el tren ha llegado y puede que lo pierda. Acaba la llamada, me mira con unos profundos ojos azules y me dice un:
_ Thank you, thank you very much.
Que vale bastante más que la corona que me ha costado la llamada. Y me devuelve el teléfono.
_ You’re welcome!
El tren aún está esperando, me monto, le miro, me sonríe y el tren se pone en marcha.

Viaje a Estocolmo

abril 16, 2008

Ya estoy de nuevo, la verdad es que llegué ayer pero me fue imposible sentarme un buen rato a relatar mi viaje, luego explicaré el porqué.

Viernes 11
No sé si decir viernes 11 o jueves 10 porque la verdad es que fueron el mismo día. Después de pegarme todo el día en la uni currando para no tener ningún cargo de conciencia de pegarme un finde sin hacer nada, volví a casa, hice la maleta, recogí el cuarto y salí a la cocina común a cenar.

La idea era salir luego así que después de la cenita, algunos valientes nos atrevimos a echar unas birritas en casa y luego continuar en el bar de la uni que ya he nombrado alguna vez “Kampsax”. La noche pretendía ser tranquilita pero hay veces que las cosas se desmadran y no hay muchas ganas de hacer nada para contenerlas, así que aún controlándome bastante el alcohol hizo mella en mi cuerpo y volvía a las 4 a casa en un estado que distaba del sobrio.

Avisé a la gente que dormía para que se preparasen, habíamos quedado a las 4.45 y había muchas cosas que hacer, yo me duché, me hice los bocatas y estuve listo a la hora, aunque por algún que otro contratiempo al final casi tuvimos que correr para coger el avió que despegaba a las 7:00.

En el aeropuerto nos juntamos todos los que íbamos: Javi Asturias, Jorge Asturias, Santi, Boro, Carlikes, Gonzalo, María Ávila, Tere, Lili, Guille, Lluis, Boisán, Isa, Toño, Iago, Dianita, Yuste, Jorge León y yo. Subimos al avión y muchos nos dormimos hasta que llegamos la capital de un país totalmente desconocido para mí, Suecia, sobre las 8:30 de la mañana.

Cogimos un autobús por tandas ya que no cupimos todos en el primero, que nos llevaba desde el aeropuerto hasta el centro de la ciudad. Cuando nos juntamos todos de nuevo nos pusimos rumbo al hostal para dejar todas las maletas. El hostal decía estar situado en la parte sur del centro de la ciudad, no era muy céntrico, la verdad, así que hubo que caminar durante una hora.

Llegamos al hostal donde nos atendieron de manera estupenda, no se nos cobró la cuota por no tener la tarjeta de YouthHostel y a la hora de pagar todo fueron facilidades. Cuando por fin estábamos listos nos pusimos rumbo a conocer la ciudad. Compramos una tarjeta que permite utilizar todo tipo de transporte durante 3 días por 200 SKK, consultamos la información y turismo donde nos mandaron recomendaron las cosas que ver así que pateamos y pateamos, paseamos por los bonitos parajes de una isla, volvimos al centro en barco, vimos el impresionante parlmaneto, repusimos fuerzas en un McDonald’s ¿donde si no? y seguimos pateando, perdiéndonos por callejuelas estrechas y con mucho encanto del verdadero centro de la ciudad. Cayó la noche y volvimos al hostal a cenar, comenzamos el ya conocidísimo ritual del beber y luego salimos de fiesta. Boisán tenía un par de amigos viviendo allí que nos llevaron a la zona de bares, tras la negativa de entrar en el primer bar, conseguimos entrar en el segundo, un concierto de gente rara siendo escuchado por gente más rara todavía, repeinados, gafas de pasta, chaquetitas al más estilo “nerd” que para ellos será ir a la última. Pagué un par de cervezas a un precio excesivo, bailé música inexistente cuando todos estaban de bajón y por último volvimos a casa en uno de los últimos trenes.
En el árbol
Saltando

Sábado 12
La idea era salir del hostal a las 12:00, pero como era de esperar, mover a tantísima gente (éramos uno más ya que el día anterior se había sumado GuadalaJavi), fue imposible. Al final salimos a lo que serían las 13:30, yo había madrugado un poco más para ir a hacer la compra y prepararme un par de bocadillos, me conozco estas situaciones y como es tan difícil ponerse de acuerdo prefería llevar mis bocadillos y cuando tuviese hambre hincarles el diente. Fuimos al ayuntamiento y estuvimos bastante tiempo por sus jardines, decidimos dejar la entrada para el día siguiente. Subimos a un mirador donde pudimos apreciar la inmensidad de la ciudad (un poco caótica, eso sí), visitamos un par de estaciones del metro que es considerada la obra más larga del mundo, tuvimos que dividirnos una vez ya que algunos preferían descansar y otros seguir caminado, seguimos viendo el centro de la ciudad, paseamos por paseos marítimos, quisimos entrar en la ópera, en definitiva, vivimos la ciudad.
El tiempo pesa...

Llego la noche así que volvimos al hostal a cenar, a beber y a prepararnos para salir de nuevo. Esta vez tocaba salir por la zona “cara” y “pija”, preguntamos si nos dejarían entrar y aunque parezca mentira no se nos puso ningún tipo de problema al entrar en el bar llamado “Fellows”. Una vez dentro dejamos los abrigos, bebimos un par de cervezas de nuevo a un precio escandaloso y junto con Boisán, caí en el juego. Siempre he tenido una especie de tendencia a apostar aunque he sabido controlarla pero esa noche había mesas de Blackjack dentro del bar y decidimos jugar, cambiamos 40 SKK (4 € aprox.) y las reglas eran que si llegábamos a 0 o a 100 nos retirábamos, jugamos durante unos 10 minutos y tras algunas jugadas algo extrañas por no conocer las reglas, algo de suerte (supongo que la del principiante) y tensión, llegamos a la cifra de parada 100 SKK (10 € aprox.) que nos valió para echarnos una cerveza. Cuando estábamos todos bastante animadillos, la fiesta paró, es lo malo de Estocolmo, a las 3 se cierra todo, así que muy a nuestro pesar, cogimos el último metro y llegamos a casa.

Domingo 13
Ya era el último día, prometía ser largo y como teníamos mucho que hacer decidimos quedar a las 11. Esta vez la cosa funcionó mejor y casi no nos retrasamos.

Fuimos al ayuntamiento y entramos, por 50 SKK pudimos visitar el salón donde se entregan los premios Nobel, donde se casan los matrimonios por lo civil, la sala dorada donde los Suecos muestran su egocentrismo… Luego fuimos a lo que nadie debería perderse si se visita Estocolmo, el Vasa Museum, que muestra un barco de guerra que se hundió tras navegar durante escasos 25 minutos, estuvo 333 años sumergido y ahora se exhibe casi intacto y muy bien conservado.
De espaldas en el ayuntamiento

Paramos luego a comer, nos volvimos a dividir ya que algunos estaban muy cansados y no les apetecía andar más, así que seguimos recorriendo las calles de la ciudad, vimos el puerto (uno de tantos), la Catedral, etc. Luego volvimos a juntarnos todos, compramos algo de cena, recogimos las maletas de las consignas y nos fuimos al aeropuerto.

Allí cenamos, hicimos algo de tiempo y yo enseguida me fui a dormir tirado en el suelo cual vagabundo, pasé frío pero dormí unas 3 horas y media pese a que una máquina limpiadora casi trunca una de mis extremidades superiores…

Lunes 14
Me desperté en el aeropuerto sobre las 5, me aseé, pasamos el control, desayunamos y subimos al avión en la última llamada, me dormí y ni me enteré del despeje y el aterrizaje. Llegué a lo que ya considero mi casa (aunque por poco tiempo ya), me duché, volví a desayunar y corrí a hacer una reunión que tenía con un profesor que me iba a ofrecer proyecto después de varios meses buscando. Me ofreció 3 que no me gustan mucho y por 5 meses, lo que significaría seguir en Dinamarca hasta septiembre… difícil decisión que tendré que tomar antes del lunes…

El resumen del viaje, maravilloso país donde la vida es más barata que en Dinamarca pero la fiesta más cara y menos intensa, la ciudad con mucho encanto, la capital que más me ha gustado de todas las escandinavas que he visitado, no comí en ningún sitio de comida rápida ya que siempre llevaba bocadillos pero ya tenía ganas de comer caliente, demasiada gente que hace el viaje más divertido aunque a la vez más cansado y un hostal perfecto, en definitiva, una experiencia más que recordar… 🙂