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Mitos y verdades sobre las becas ICEX en Informática

enero 24, 2012

Se supone que como becario IC3X tengo prohibido utilizar dicha “marca” pero con ánimo de subir en los buscadores y que los posibles interesados de la beca puedan llegar hasta aquí, voy a saltarme la regla y afrontar las posibles consecuencias (que espero, no se den).

Lo primero, una breve introducción: el Instituto de Comercio Exterior “ICEX”, es una división del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio Ministerio de Economía y Competitividad encargado, a grandes rasgos, de promocionar productos y servicios de empresas españolas en el extranjero. Digamos que tú tienes una empresa española, te sientes con ganas de exportar pero quizás te encuentras algo perdido, pues bien, puedes ponerte en contacto con el ICEX, seleccionar un país y por un precio reducidísimo, o incluso gratis, se encargaría de estudiar la viabilidad de tu negocio en dicho país, competencia, alternativas, prepararte una agenda con empresas interesadas… Además, promociona encuentros emrpesariales tanto en España como en distintos países para que empresas del sector elegido puedan entablar relaciones.

Bueno, pues tras la pequeña introducción, voy al grano. Has oído hablar de las becas para informática del ICEX, te han dicho que son las mejor pagadas, que te permiten vivir un año en el extranjero y que encima vas a poder empezar, o continuar tu vida laboral, en una embajada u oficina comercial que viste muchísimo el curriculum vitae. Pues bien, todo lo anterior es cierto, pero vayamos por partes.

El inicio
Para ver más información acerca de las becas que proporciona la entidad, puedes acudir a su Página web en el apartado “Todos nuestros servicios” y “Becas”. No introduzco el enlace directo porque es algo complejo y creo que va cambiando con el tiempo.

Por lo general, la inscripción suele ser entre febrero y marzo, tienes que rellenar un formulario web (que, como informático, a lo mejor te crispe saber que solo funciona bien desde Internet Explorer) e ingresar 50 euros para poder optar a la candidatura. Una vez hecho, tienes que guardar ese resguardo porque se te pedirá en la primera prueba.

Quizás te encuentres trambién con un foro que es el referente para casi todos los becarios tanto nuevos como ya en destino, ahí puede que conozcas a tus futuros compañeros, a gente bastante dada a ayudarte con apuntes, consejos para las entrevistas…

El proceso de selección
Llegar hasta aquí ha sido fácil, ahora empieza lo más complicado, saber destacar entre muchas personas; no recuerdo muy bien el número pero en mi año creo que el ratio era 1 puesto por cada 12 candidatos.

La primera prueba será un examen de conocimientos generales, y no tan generales, de informática. Por lo general, la gente que viene de módulos de informática creo que tiene ventaja porque son conocimientos mucho más prácticos y que en la carrera no es que se vean mucho. Bastantes preguntas de administración en sistemas Windows, MsOffice, algunas generales de redes, preguntas sobre qué es el ICEX y a qué se dedica… En el foro te echaran un cable con los posibles apuntes y preguntas de otros años, pero vamos, se puede ir a las bravas y quizás pases el corte; de aquí, tienen que salir unos 500 seleccionados.

La segunda prueba es un examen de inglés y de un segundo idioma, si es que lo pediste. El de inglés escrito es de rellenar huequitos, tipo Cambridge y según dicen, nivel advance, aunque yo lo vi algo más fácil. En el oral te darán un papelito con un tema de actualidad y te tocará leerlo y comentarlo. Aquí juega demasiado la suerte, porque, literalmente, al que estaba delante de mí le tocó hablar sobre “el adulteramiento de ginebra con banana en Uganda” ¡flipa!, además, el profesor/a puede ser más o menos extricto y permitirte que te salgas del tema o no; la cuestión es ver como te desenvuelves en una conversación con un tema algo controvertido (sé que hubo otros donde preguntaron sobre la tauromaquia, los extraterrestres, políticas de desempleo…).

Además, es posible que hayas cogido o pienes hacer un segundo idioma para subir algo de puntos. En mi año no restaba hacerlo mal pero si te apuntas y luego no te presentas sí. A lo mejor, como me pasó a mí, tengas conocimientos de un segundo idioma algo olvidados y no sepas si presentarte o no. Mi recomendación es que, de primeras, te apuntes, y luego ya dirás que al final no vas en función de lo arriba o abajo que estés en la clasificación. Si estás abajo te preparas el idioma, si estás por arriba y te da pereza pues no. Ir a hacerlo por hacerlo me parece un poco tontería y yo preferí defender en la entrevista que tenía un segundo idioma algo olvidado a no ir con una nota bajísima a decir que había ido a probar suerte. Pero allá cada cual. De aquí salen unos 200 candidatos.

Un pequeño inciso; durante estas dos pruebas ya conocerás a gente, posibles futuros compañeros de clase y de trabajo (aunque separados por muchos kilómetros). Suelen organizarse quedadas para tomar algo antes o después, intenta ser social que no está reñido con ser informático. Conocerás gente que te puede dar su punto de vista, algunos veteranos, sus opciones de destino, gente que tiene disponible un piso en Madrid por si al final consigues superar todas las pruebas…

La tercera y última prueba será una entrevista. Aquí ya no se hace todos el mismo día, se te citará en una fecha para que acudas a la sede del ICEX en el centro de Madrid. Coincidirás con tres o cuatro becarios más y tendrás que demostrar que eres el candidato adecuado. También juega un papel importante el factor suerte porque los entrevistadores van rotando y te puede tocar una entrevista de colegueo o totalmente destructiva. Mi recomendación, sea la que sea, es que vayas con las ideas claras. Hay gente que se ve abajo en la tabla y decide pedir un país poco solicitado para convencer a los entrevistadores, hay gente que va muy arriba y pide un destino específico diciendo que rechazaría cualquier otro, hay gente que dice que le da igual el destino… Yo fui de los últimos y creo que fue un error. Si estás convencido de que te quieres ir a un sitio ¡dilo! Defiende tu candidatura. Di que te encantaría descubrir la cultura X o el país Y, que llevas tiempo queriéndote ir y nunca has tenido una oportunidad mejor, lo que creas oportuno. Supongo que la inscripción marcarías unos destinos pero si cambias de opinión no pasa nada, comenta que lo has estado mirando o estudiando mejor y que lo que más te gustaría irte a ese sitio que tanto has soñado. También creo que es bueno ser algo flexible, decir que o te vas a tal sitio o si no, vas a rechazar no es la mejor jugada; después de comentar la pasión por tu destino elegido suelta la típica coletilla, y máxima de los becarios ICEX, “no hay destino malo si no actitud equivocada“. Que no te importaría irte a otro sitio, porque al fin y al cabo lo que buscas es una experiencia internacional y blablabla pero que te encantaría vivir un año en X.

También te harán preguntas sobre tu curriculum, supongo que ya lo sabrás pero siempre que se va a una entrevista hay que ir con un CV actualizado por si acaso. Te preguntarán sobre los idiomas, por qué no fuiste al examen de francés si en el CV pone que sabes, dónde has aprendido inglés… También es posible que te sorprendan con alguna pregunta técnica; de nuevo, yo te recomendaría que fueses honesto. Si como a mí, te preguntan que si las comunicaciones por Skype son seguras o no, y no lo sabes, se sincero, di que no lo tienes muy claro.

Como he dicho antes, va a depender mucho del tipo de entrevista que te toque, a mí, me toco destructiva y no lo pasé muy bien. Ten confianza en ti mismo, quizás vayan a por ti pero piensa que si has llegado hasta aquí entre tantísima gente es porque algo bueno tienes, ¿no? ¡Ánimo, campeón/a¡ En el fondo solo están viendo cómo respondes a situaciones adversas, confianza en uno mismo, tranquilidad y sinceridad.

Por último, respecto al aspecto visual a la hora de ir a la entrevista. Tendrás muchas dudas de cómo hay que ir, ¿traje?¿informal?¿bermudas? La verdad es que vi, y me contaron, que había de todo; yo fui un poco informal (camisa y chinos), pero algunos de mis compañeros iban con traje. Es una decisión muy personal, yo creo que ir con traje y corbata es algo excesivo pero depende de cada uno, tampoco iría con bermudas y sandalias, claro… Ah, y comentar que yo fui con coleta y pendientes y en ningún momento se me miró mal por ello; me comentaron que alguien de año anterior había ido con rastas así que me envalentoné. Creo que una cosa no quita la otra, pero si te apetece ir con pendientes y ves alguna mala mirada, puedes comentar que no tienes ningún problema en quitártelos si en el lugar de trabajo así se requiere, aunque entonces igual te pregunten que por qué no te lo has quitado para la entrevista… en fin, se tú mismo y responde con sinceridad.

Los seleccionados
Pasado un mes de angusta, se publicará un listado con los seleccionados y el destino. Ese día estarás histérico, al fin y al cabo se va decidir tu futuro… Si has salido elegido, no diremos que has tenido suerte, porque al fin y al cabo los mejores preparados siempre son los que más suerte tienen, ¡enhorabuena!

Quizás te haya tocado un país que ni siquiera sabes donde cae, coge un mapamundi y ¡averígüalo! no serás el primero al que le pasa. A lo mejor estés triste porque te ha tocado un destino que ni se te pasaba por la cabeza “¡joder, con lo bien que me salió la entrevista!” o quizás te haya tocado lo que habías pedido “¡TOMA!”. En cualquier caso, tienes muy pocos días para confirmar que qiueres la beca o no. Te recomendaría que pienes muchísimo el rechazo, no sé la situación que puedes tener aquí: pareja, trabajo, estudios… sé que hay gente que rechaza destinazos y, probablemente, la gente se le tire al cuello diciéndo que cómo puede rechazar el mejor destino, pero piénsalo bien. Es tú decisión, en tus manos está irte un año fuera o no. También te diré que no conozco a ningún becario que se haya ido y haya vuelto porque el destino era malo. Como decía por arriba, “no hay destino malo, si no actitid equivocada”, cualquier destino va a suponer unas experiencias y unas aventuras difíciles de repetir en otra situación, si vas a rechazar porque no te han dado lo que querías, piénsalo bien, si al final aceptas es posible que te lleves una grata sopresa.

El curso
Y por fin, en verano, empezará ya la beca. Has superado todas las pruebas anteriores y por fin, eres becario con un destino asignado. Tendrás que buscar sitio en Madrid (de nuevo, el foro es una buena opción para encontrar gente con habitaciones libres).

Te tocará estar en Madrid un mes y medio, irás a clase todos los dás de mañana o de tarde y por las noches, probablemente de fiesta. Conocerás gente maravillosa que quizás habías visto o conocido en las pruebas anteriores, también gente que no entenderás como le han podido dar la beca cuando conociste gente mucho mejor preparada… Da igual, haz amistades porque puede que mucha gente de ahí se conviertan en amigos para toda la vida. También intenta relacionarte con los becarios de países vecinos; suele haber muy buen rollo y todo el mundo acoge en su casa a otros becarios, pero mejor si encima es un amigo al que luego irás tu a visitar.

Las clases serán aburridas, las resacas las harán insoportables y encima, tienes que ir con pantalón largo y zapatos a 40°. La verdad es que muchas cosas no te van a servir de nada, pero otras tienen su utilidad, presta atención si puedes o, por lo menos, entérate de lo básico y dónde acudir en caso de que necesites ayuda. Se supone que vas a trabajar y una embajada u oficina comercial va a depender de ti, tampoco te lo tomes muy a cachondeo que al fin y al cabo, estás para eso. Además, dependiendo del destino, es posible que se te exija un poco más que al resto, no te lo tomes a mal, en el fondo, te vendrá bien. Además hay exámenes donde se evaluará si estás enterándote de algo o pasando totalmente del curso, te confesaré un secreto, son bastante fáciles y, que yo sepa, nunca le han quitado a nadie la beca por suspenderlos.

Si eres suplente quizás estés pasándolo mal, oirás a la gente hablar de que han estado mirando sobre el destino, de que vaya viajazos se van a pegar y todo eso. ¡Ánimo! Quizás nadie rechace pero siempre puedes entablar una amistad y luego tener sitios a los que viajar barato.

Una vez en destino
Y por fin, tras esos meses de duras pruebas, ese curso en Madrid que ha terminado con la mitad de tus neuronas, tocará viajar al destino y encima, muy probablemente, acompañado por ese grupo de becarios llamados COMEX.

Aparte del destino, que va a depender mucho de la actidud con la que vayas para que se convierta en un destino cualquiera o en un destinazo, vas a tener un factor muy importante, el lugar de trabajo. En tu embajada u oficina se van a hacer las cosas de una manera u otra y no vas a poder quejarte argumentando que otros están mejor o peor que tú. Tu horario quizás sea una mierda o tengas la suerte de tener intensivo todo el año, el trabajo que desempeñas no tienen nada que ver con lo que has estudiado y encima te cargan con labores del resto de becarios, tus jefes quizás sean majísimos o unos diplomáticos a los que se les sube la “fama” a al cabeza, tus compañeros locales unas arpías o gente maravillosa encantada de conocer becarios nuevos cada año… En fin, va a depender de muchos factores pero si has tenido la mala suerte de tener una embajada u oficina horrorosa, intenta que no pueda contigo; piensa que estás viviendo un año fuera e intenta exprimirlo al máximo.

Los amados/odiados COMEX. Mucho habrás oído o comentado de que te va a tocar convivir, probablemente, con los COMEX, ese grupo de becarios pijos que viene de empresariales, ADE, económicas… Está en tus manos que se conviertan en meros compañeros de trabajo, o en los mejores amigos que vas a poder tener. Piensa que van como tú, a la aventura y sin conocer a nadie, posiblemente necesiten, como tú, un apoyo en momentos de bajón y soledad en el extranjero, o un compañero de viajes, o un cómplice para sus secretos… déjate los prejuicios en casa, si nosotros no somos todos unos frikis antisociales ellos tampoco tienen porqué ser unos pijos aprovechados.

Si estás en esta beca es porque, posiblemente, te encante vivir experiencias en el extranjero, aprovéchate de ello y viaja todo lo que puedas. Tienes la suerte de tener amigos/compañeros en casi cualquier parte del mundo, visita ese país que siempre has querido, conoce nuevas costumbres y sitios. Además, tendrás la suerte de contar con un guía “local” que sepa enseñarte lo mejor y lo peor de cada sitio. Por supuesto, haz tú lo mismo y acoge con cariño a todo aquel que quiera visitarte.

La beca, proablemente, consiga que ese año te parezca el más corto de tu vida, ¡no desaproveches ni un momento!.

La vuelta
Tras doce meses, te pararás a pensar lo rápido que ha pasado todo, parece que fue ayer cuando ibas Madrid a hacer un examen de inglés y ahora, 15 meses después, toca de nuevo volver a empezar.

Existe la posibilidad de que el destino te haya encantado, de que hayas conocido a alguien por allí y de que te quieras quedar. Si es tu opción intenta echarle un ojo al listado que recibirán los COMEX para saber qué empresas operan por allí y busca gente, pregúntale a tu consejero/a, aprovecha las agendas que se han ido haciendo durante el año…

Si vuelves a “casa”, probablemente, se te haga muy duro. Intenta no dejar todo para última hora y echar curricula desde allí, pídele al consejero/a una carta de recomendación, investiga un poco el mercado internacional…

Hagas lo que hagas, el recuerdo de ese maravilloso año y todo lo vivido estará siempre contigo. ¡Enhorabuena!

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Hablemos de los rumanos // Vorbim despre Românii

diciembre 1, 2011

Escribiré esta entrada en el blog con un cierto tono exagerado/sarcástico con el único ánimo de hacer la lectura un poco más amena, que nadie se lo tome como un ataque personal y sí, sé que generalizar está mal, pero después de un año en Rumanía hay cosas que no puedo callarme…

Enumeraré a continuación una serie de cuestiones que caracteriza a la gente de allí, la verdad que no sé por cual empezar…

  • Gitanos: no, los rumanos no son gitanos y, de hecho, suelen odiar que se les confunda con ellos. No es que ser gitano sea malo pero ellos están hartos de ser confundidos; mucha gente me ha preguntado “¿te has dado cuenta de que los rumanos somos gente normal?” o me han advertido “¡cuidado con los gitanos, que aquí hay muchos!”, en general son bastante racistas en este aspecto… No entraré en historia ni en debates morales, pero cuando un gitano te dice en el casino “yo voy a España, robo, y lo que gano vengo aquí a gastármelo en el casino”, pues da que pensar.
  • Educación: podría decir que los rumanos son maleducados, no, mentiría. Digamos que los rumanos tienen una educación distinta a la nuestra; personalmente me molesta que sujete la puerta del portal a una señora que viene con la compra y no me de las gracias, también me molesta entrar en un ascensor y no ser correspondido a mi “¡buenos días!/ buna dimieata!”. Me molesta especialmente que no sepan mantener una cola y siempre intenten colarse, muchas veces lo consiguen y cuando les recriminas se vuelven locos y, o bien empiezan a acordarse de tus queridos antepasados, o bien se hacen los despistados. Pero sobre todo, sobre todo, lo que más me molesta es que no respeten el espacio vital que considero necesario y que cuando estoy siendo atendido en correos/banco/embajada tenga un tío detrás rozando su cuerpo con el mío y poco menos que sintiendo su aliento en mi nuca.
  • Pasotas: los rumanos no entienden que es eso de ser servicial; solo hay que ir a un restaurante y comprobarlo. En la mayoría de los sitios donde he sido atendido como cliente me han tratado fatal, con prisas para despacharme o con excesiva pachorra; he llegado a tener que esperar 50 minutos a ser servido tras pedir la comida. ¡Pero esto no es así en toda Rumanía! Da gusto salir de la vieja, sucia y fea Bucarest para adentrarse en pueblos donde están encantados de recibir queridos turistas, de contarte maravillas y de atenderte como si su vida dependiese de tu satisfacción.
  • Impacientes: este punto podría chocar con el anterior pero hay que diferenciar distintos ámbitos. La mejor manera de comprobar su impaciencia es sentarse al volante de un vehículo y tardar 2 segundos en arrancar después de que se haya puesto verde el semáforo, cláxones, insultos y amenazas será el conjunto de sonidos con el que uno podrá deleitarse los oídos.
  • Sucios: no, no, no me refiero en cuanto a la higiene personal que en ese aspecto no tengo ninguna queja. Me refiero al ámbito de contaminación visual. Por lo general, a los rumanos les da igual todo y eso implica que los papeles se tiran al suelo, que las latas de cerveza se tiran a la cuneta y, lo peor, que se puede ir andando por el monte y encontrarte una lavadora en mitad de la senda.
  • Machistas: tanto ellos como ellas son machistas. Creo que les faltan unos cuantos años para dar ese paso en favor de la igualdad. Que cuando intentas aparcar un hombre, acompañado de su mujer, te grite “¡Hala, más rápido, qué pareces una mujer!” y la mujer se ría, es un poco triste. Muchos de ellos piensan que la mujer debería estar en casa y cuidando de la casa y de los hijos; lo grave es que las mujeres también.

Si alguien quisiese vivir una auténtica experiencia rumana le recomendaría el siguiente tour que se puede hacer en una mañana: ir a cualquier tienda de un centro comercial donde haya que coger un ascensor, comprar un objeto, ir a un restaurante un poco concurrido a comer, coger un taxi o coche para volver a la tienda e intentar devolver el objeto. Si sobrevives a eso, ¡enhorabuena!

Pero no todo iba a ser malo…

  • Sociables: la verdad es que, por lo general, los rumanos son gente sociable y agradable, recomendaría salir de la capital para apreciar al verdadero rumano sociable.
  • Inteligentes: no encuentro otra palabra mejor para expresar lo siguiente pero me fascina la capacidad que tienen los rumanos para aprender idiomas, me encontrado muchísima gente capaz de hablar inglés y castellano perfecto por el único hecho de ver películas y telenovelas.
  • Orgullosos de su país: por mucho que la historia les haya maltratado, da igual que sean comunistas o capitalistas, los rumanos suelen estar orgullosos de serlo y es algo envidiable. Un gran número de rumanos que trabaja en el extranjero lo que quiere es ganar el suficiente dinero para construirse una casa en su país y volver a él.

Bien, espero que ninguno de mis escasos amigos rumanos, o lectores desconocidos, puedan enfadarse. La verdad es que le he cogido cierto cariño al país (más a la gente que he conocido allí, pero eso es otro tema) y de hecho, escribo esta entrada a día 1 de diciembre, día nacional de Rumanía. La multi ani, Romania!

¡Viva Rumanía!

¡Viva Rumanía!

Reencuentro de becarios IC3X en Navaluenga

diciembre 1, 2011

Esto sucedió hace ya más de un mes pero me apetecía tenerlo aquí escrito para poder volver a ello en un futuro.

Desde hacía tiempo que llevábamos planteándonos una quedad postbeca para poder poner en común todas aquellas cosas que no nos habíamos contado durante el año, para que cada uno mostrase que se ha vuelto más racista con los del país en el que ha estado o, por el contrario, que se ha sentido muy atraído por la cultura, en fin, para pasarlo bien y demostrarnos que, además de compañeros de beca, éramos amigos.

Organizamos un fin de semana en la casa rural de un pueblecillo de Ávila, Navaluenga. Hicimos varias actividades planificadas: Paintball, parrillada, póquer… y otras improvisadas: recogida de leña, lanzamiento de objetos a una gran masa de agua, avivamiento de fuego… pero sobre todo,lo pasamos estupendamente entre risas, historias de todo el mundo, cerveza, karaoke, bailes, futbolines…

Becarios en Navaluenga

Becarios en Navaluenga

En fin, un fin de semana para recordar y que habrá que repetir, por lo menos, una vez al año.

Va de despedidas…

octubre 7, 2011

La verdad que con el trajín de los últimos días por allí no pude sentarme a escribir una despedida como me gusta hacer cada vez que acaba una etapa importante de mí vida. Así que la tengo que escribir desde aquí, donde pasaré un tiempo antes de volver a salir de este país.

Hemos bromeado a menudo con lo de “¿Peor destino? ¡Mejores compañeros!”, creo que en el fondo todos sabíamos que no era así, que el destino no era tan malo pero necesitábamos una excusa para poder afirmar de manera rotunda que sí, que hemos sido los mejores compañeros, y no me refiero solo a los compañeros del trabajo sino a todos aquellos con los que hemos compartido tanto. Con algunos hemos compartido un año entero, con otros algo menos, pero da igual, hemos sabido sacar lo mejor de cada uno y ponerlo en común, dicen que es en la adversidad cuando uno se muestra como realmente es y como creo que nos hemos enfrentado a bastantes adversidades puedo decir que me ha encantado conoceros como realmente sois.

Siempre da pena despedirse, incluso cuando no estás del todo a gusto en el país, siempre consigues quedarte con lo bueno, saber que hay gente increíble que has conocido y que, probablemente, dejas atrás. Que sí, que seguirá existiendo una relación pero ya nunca podrán repetirse aquellos momentos, aquellas noches, aquellas risas…

A diferencia de otras ocasiones, esta vez no he llorado al despedirme, ni siquiera al llegar al aeropuerto (no, no era por estar acompañado, no me hubiese importado). Que mis ojos no se hayan puesto rojos ni hayan derramado alguna lágrima no significa que haya sido fácil ni mucho menos; esos últimos abrazos y esos últimos besos han sido igual de dolorosos que siempre… pero creo que me he acostumbrado. Cuando llevas una vida en la que estás un año aquí y otro allí, ya sabes que eso va a tocar algún día. Al principio te crees fuerte y piensas que no te vas a involucrar tanto en las relaciones personales, que mejor tener un trato cordial o una amistad no muy profunda, pero da igual, es irremediable, a lo largo del tiempo surgen situaciones que unen demasiado y, al final, caes, vuelve a pasar, vuelves a crear esos vínculos demasiado estrechos que llegará un día en que tocará romper, o por lo menos, estirar.

Despedida en Bucarest

Despedida en Bucarest

No hay palabras para agradeceros todo lo que he vivido este año… ¡sed felices y hasta la próxima!

Los rincones de Bucarest: Piata Matache

septiembre 27, 2011

Aunque me doy cuenta de que hubiese estado muy realiza esta saga de entradas a lo largo del año voy a tener que despedirme en esta, la cuarta entrega.

Hablaré hoy del mercado de Matache, lugar al que acostumbro ir cuando quiero comprar vegetales recién traídos del campo y exquisitos (en función de la temporada).

Al principio solíamos ir a otro mercado llamado Obor, situado en el este de Bucarest y al que teníamos que ir en metro, había gente que sentía algo de miedo por aquella zona pero a mí no me parecía nada más allá de un barrio un poco marginal donde se encontraba el mercado. Al tiempo nos enteramos que teníamos un mercado más cerca de casa, cerca de Gara de Nord y al que podíamos ir andando, era este, Matache.

Alrededores de Matache

Alrededores de Matache

La verdad, es que el barrio tampoco se lleva mucho con Obor, se puede encontrar a gente más bien pobre mezclada con gente “de bien” que sabe donde comprar buenas verduras; personalmente me encanta pasearme por los puestecillos admirando la verdura y fruta de temporada y comprando por menos de 6 euros mis provisiones semanales. No he podido hacer foto porque en su día se quejaron así que solo pongo una foto de la entrada para que os hagáis una idea…

Mercado Matache

Mercado Matache

En resumen, un mercado al que recomendaría bajar si se tiene ocasión…