Archive for 31 diciembre 2007

Adiós maldito 2007

diciembre 31, 2007

Estás a las puertas de la muerte y yo me alegro, has traído demasiadas desgracias y por eso no pienso echarte de menos. Vendrá 2008 que seguro que será mejor y de ti sólo me quedarán los buenos recuerdos, que aunque no son pocos has tenido que estropear con tus intentos de abatirme pero he conseguido levantarme una y otra vez y seguiré haciéndolo.

A todos los amigos, familiares, conocidos y los que no podéis estar, mis mejores deseos para el nuevo año que comienza, me gustaría escribir los nombres de cada uno de vosotros pero no hay suficiente espacio. Que el 2008 os traiga lo mejor, que aprovechéis 366 días al máximo y sobre todo, que seáis felices.

Nos vimos en Berlin…

diciembre 25, 2007

Fue una madrugada, de aquel invierno hostil… (sólo para entendidos de cierta música).

Comenzamos con la historia verdadera.

Tras varios meses en la fría y oscura Dinamarca, tocaba volver a casa por Navidad. Como los vuelos por estas fechas eran caras, unos cuantos españoles decidimos que estaría bien buscar combinaciones para volver de una manera más barata y de paso visitar una ciudad. Tras ciertas combinaciones, la mejor y más barata era Berlín donde Guille, Roberto, Arturo, Fernando, Maider, Gemma, Tere, Toño y yo hemos pasado 3 días, de jueves a domingo.

Llegamos por la noche bastante perdidos y aunque había muchas ganas de fiesta, el cansancio pudo con nosotros que tras comer en Mc Donald’s (¿dónde si no un jueves a las 2 de la madrugada?) nos fuimos al hostal. En el hostal estuvimos bastante bien, con una habitación sólo para nosotros.

Nos levantamos el viernes e hicimos todo el turismo posible a una temperatura infernal (de frío) con una sensación térmica de -9ºC. Yo ya había visto casi todo, pero me hizo bastante ilusión recordar el verano en el que estuve allí y he de reconocer que cambia bastante verlo en invierno y en verano. Después de andar todo el día volvimos a casa pero antes compramos unas botellitas en el súper para calentar la noche…

Luego fuimos a una discoteca que caía muy cerca del hostal (estábamos al lado del zoo, y aunque no hay mucha marcha, ese bar fue más que suficiente). Costó llegar y no porque fuésemos un poco borrachos, que también, sino porque nuestra querida amiga Maider casi nos mete en un folloncito con unos mafiosos alemanes, afortunádamente no pasó nada y quedará como una anécdota más. En la disco quemamos todos los cartuchos y aguantamos hasta las 7 más o menos.

Al día siguiente cinco valientes nos levantamos para hacer más turismo aunque una de nosotros tuvo que volverse por el malestar tras una noche loca. Anduvimos otro buen rato, aunque menos ya que pillamos un billete de metro para el grupo de 24horas. Tras la pateada y volver a comer en sitios poco típicos de Alemania, volvimos al hostal donde se preparaba otra noche de fiesta.

Costó mucho empezar pero la noche fue mejorando poco a poco, tuvimos conversaciones profundas (que no suelen surgir si no hay alcohol de por medio) y luego intentamos volver a ir a la discoteca del día anterior pero a algunos de nosotros no les dejaron entrar así que nos fuimos con todo el subidón a casa, ¡que lástima!

Al día siguiente, tras dormir 4 horas nos levantamos para ir al aeropuerto, por supuesto todos agotados y con ganas de pillar el vuelo cuanto antes. Allí hubo despedidas dolorosas, o mejor dicho hasta luegos, ya que nos volveremos a ver todos dentro de poco, pero la verdad es que se hace raro despedirte de los nuevos amigos con los que has convivido 4 meses día a día.

A continuación una de las fotos mas chulas que tomamos aquel día, estamos todos

Todos en Berlin

En fin chavales, que aunque ya os dije que sois un 8 y no un 10, os echaré de menos y os deseo lo mejor en estas fiestas.

Ciao Bella

diciembre 24, 2007

I’m obligated to write this post in English because it is dedicated to a person that despite she has spent lot of time surrounded by Spanish people she will probably understand it better in this universal language.

We’ve spent lot of time together partying, studying, buying, cooking, eating… and I think I know you enough to say that you’re one of the nicest persons I’ve ever known. We’ve share a bit more than with other people and therefore I know that I’m not wrong when thinking this about you.

As I told you, that was not a goodbye but a see you soon and I’m sure we’ll met again, maybe in Milano, maybe in Zaragoza, maybe in Copenhaguen. Anyway, untill I see you again, my best wishes, good luck and be as happy and always smiling as you’ve done in this 4 months. Thanks for everything.
Eli_and_Jaime

La cena de Navidad, el amigo invisible, la fiesta de después, etc

diciembre 16, 2007

Poco a poco se va acercando el día de volver a casita. Y aunque por lo general, hay ganas, hay que decir también que se echará de menos a este gente que he conocido en estos 4 meses de Easmus. Muchos, la gran mayoría, nos volvemos a ver en enero, pero algunos se marchan para no volver, como nuestra “vasquita” a la cual echaremos de menos.

El caso es que ayer, con motivo de celebrar la Navidad, despedirse de todos antes del regreso y el cumpleaños de Mara, se decidió hacer una cena que, tras varias discordias, se hizo en un restaurante del centro de Copenhague. El restaurante no estaba nada mal para el precio que pagamos (70 Kr – 10 €) por el buffet libre, aunque ya se sabe, en estos casos la bebida es lo caro. Nos costó mucho ubicarnos, ya que como buenos españoles y habiendo dejado todo para el final, no habíamos reservado y es difícil conseguir sentar a 32 (cifra aproximada) personas. Nos sentamos en diferentes mesas pero reinó un ambiente común, donde los pobres daneses sufrían al escuchar los alaridos provenientes de gargantas del sur de Europa, y es que otra cosa no, pero voceras somos.

Acabó la cena y nos pusimos a abrir regalos del amigo invisible, que fue poco invisible ya que al final se iba confesando quien había sido. Yo nunca lo había hecho así, pero bueno, distintas culturas y hay que adaptarse… Hubo regalos muy curiosos como una huevera llena de polvorones y en cada uno un mensaje escrito, una coctelera, mucha ropa de la tienda H&M (sin ánimo de hacer publicidad, pero era muy alto el porcentaje de regalos comprados ahí) y muchas cosas más. A mí me toco un saquito donde poner la tiza para escalar (¡gracias Gemmita! 😉 ) y yo, que me gusta hacer regalos personales, al tocarme alguien poco conocido tuve que optar por un regalo estándar, un cinturón un poco impersonal (comprado en H&M, claro).

Tras un buen rato de charleta, los camareros se pusieron nerviosos y a modo de invitación, nos trajeron la cuenta sin ni siquiera pedirlo. Luego salimos a la calle donde hubo una foto, despedidas y división en el grupo, ya que unos optaban por ir a casa (los estudios son lo primero), otros por irse a echar una cerveza y a casa y otros a salir de fiesta hasta las mil. Confesaré que me encontraba en el tercer grupo acompañado de unos 9 compañeros y nos dirigimos al KølerBAR.

Por recomendación de Arturito, hablaré un poco de ese bar, que algunos llaman templo. Es un bar situado en el centro de Copenhague donde ponen buena música (no para mi gusto claro, pero es aceptable) y hay barra libre de cerveza de 23 a 1. El garito cierra muy tarde, así como a las 6, y dentro se respira buen ambiente, así que es un sitio ideal para pasar una noche. Cuando acaba la barra libre solemos optar por ir al 7eleven, que está a la vuelta de la esquina, donde compramos cerveza y seguimos bebiendo en la calle para no pagar dentro, que van muy caras.

Estuvimos ahí dentro hasta que nos echaron, yo no paré de bailar y pasarlo bien con la gente. La sonrisa en la cara no se me desdibujó en todas las horas que estuve ahí dentro, y aunque es cierto que el alcohol ayudó, ayer me sentía especialmente feliz y con ganas de fiesta. La vuelta a casa fue bastante dura, con un frío horroroso y un camino a casa que recorrer en bicicleta. Al llegar, desayuné y me metí en la cama con la sonrisa todavía presente.

Cena del amigo invisible

De arriba a abajo y de izquierda a derecha:

  • Jorge, Paty, Roberto, Iago y Maider.
  • David, Diana, María, Gemma, Tere y Lili
  • Carlos Yuste, Mariajo, Toño, Santi, MaryQueen, Germán, Mara y Arturo.
  • Boro, Guille, Anita, Jorge y Marcos
  • Katerine, Isa, Lluis y Maria
  • Guadalajavi, Berti, Charlitos, Jaime y Javi.

Ya era hora… hola mundo!

diciembre 11, 2007

Hoy hace 108 días que llegué a Dinamarca donde se supone que pasaré uno de los mejores años de mi vida, o al menos de los más importantes para mi vida personal y “profesional”.

Una de mis intenciones nada más llegar era escribir un blog donde quedasen plasmadas todas las experiencias que iba a ir viviendo poco a poco. Pero como suele pasar, las cosas que se van dejando para “mañana” acaba siendo para muy adelante. Así que hoy me he sentado y he dicho: _ya es hora, hoy escribo mi primer post. La verdad es que lo dije ayer pero me dio pereza…

Poco a poco iré contando lo que sucede por estas tierras, aunque ya queda poco para volver por Navidad, (sí, como el turrón, aunque yo no soy de almendras y miel -lo siento MaryQueen, he desvelado el secreto del turrón…-). Durante estos 3 meses y pico que llevo aquí ha pasado de todo, espero poder ir contando cosas vividas tales como:

  • La primera noche: mi llegada a esta desconocida ciudad con Guille
  • La “introduction week”: donde conocí a todo el mundo
  • Las bicicletas: que compré, me robaron, me encontré y arreglé
  • Las fiestas en la resi: donde nos dejábamos la voz en el karaoke
  • Las noches de fiesta por Copenhague: donde hice de todo
  • La noche blanca: donde me culturicé
  • El interrail: donde acompañado por 6 personas, recorrí nuevos países
  • La visita de Juan: que me obligó a estudiarme la guía de CPH para poder hacer de buen anfitrión
  • El viaje en barco a Oslo: ese divertido viaje hacía esa aburrida ciudad
  • Mis presentaciones en clase: donde la vergüenza se queda atrás y surge el mejor inglés
  • Los muchos cumpleaños: donde surgen las mejores manualidades
  • Las cenas internacionales: donde se prueban suculentos manjares
  • Las noches sin dormir: por culpa de los trabajos
  • Las fiestas de disfraces: donde me vestí de monja y de momia
  • Las recetas que cocino: porque estar de Erasmus no significa comer mal
  • Y más cosas que ahora me olvido

Y muchas más cosas que seguro que surgirán, habrá para todos los gustos y colores, sed pacientes.

También quiero utilizar este blog, para recordale a todas esas personas que no les escribo emails con la frecuencia que debería, que les echo de menos, que aquí se hace amigos pero los que se han quedado atrás siguen presentes. Ahora, como tengo este blog, tengo la excusa perfecta para escribir todavía con menos frecuencia.

Así que nada, espero que me leáis con a menudo y que os resulte interesante.

Ah, por supuesto, sed bienvenidos.