Archive for 27 septiembre 2011

Los rincones de Bucarest: Piata Matache

septiembre 27, 2011

Aunque me doy cuenta de que hubiese estado muy realiza esta saga de entradas a lo largo del año voy a tener que despedirme en esta, la cuarta entrega.

Hablaré hoy del mercado de Matache, lugar al que acostumbro ir cuando quiero comprar vegetales recién traídos del campo y exquisitos (en función de la temporada).

Al principio solíamos ir a otro mercado llamado Obor, situado en el este de Bucarest y al que teníamos que ir en metro, había gente que sentía algo de miedo por aquella zona pero a mí no me parecía nada más allá de un barrio un poco marginal donde se encontraba el mercado. Al tiempo nos enteramos que teníamos un mercado más cerca de casa, cerca de Gara de Nord y al que podíamos ir andando, era este, Matache.

Alrededores de Matache

Alrededores de Matache

La verdad, es que el barrio tampoco se lleva mucho con Obor, se puede encontrar a gente más bien pobre mezclada con gente “de bien” que sabe donde comprar buenas verduras; personalmente me encanta pasearme por los puestecillos admirando la verdura y fruta de temporada y comprando por menos de 6 euros mis provisiones semanales. No he podido hacer foto porque en su día se quejaron así que solo pongo una foto de la entrada para que os hagáis una idea…

Mercado Matache

Mercado Matache

En resumen, un mercado al que recomendaría bajar si se tiene ocasión…

Los rincones de Bucarest: Parcul Carol I

septiembre 22, 2011

A puntito de huir de este país intento seguir con la saga que me hubiese gustado escribir durante todo el año, vayamos con el tercer rincón de Bucarest, el Parque Carol I.

La verdad que a este parque solo he ido una vez, pero aún con todo, consiguió gustarme tanto como el resto de parques que se pueden ver entre edificios de hormigón de la era comunista y pequeños palacios perdidos entre calles cualesquiera.

Parque Carol I

Parque Carol I

Tumba en Carol I

Tumba en Carol I

Como la mayoría de los parques de la ciudad, este también tiene un lago “navegable” donde los enamorados pueden pasar la tarde entre conversaciones y risas mecidos por el suave oleaje inexistente, demasiado cemento y poco verde comparado con el resto, pero la forma alargada, con la tumba del soldado desconocido al fondo y la eterna llama al fondo, justo delante del mausoleo, hace de él un parque especial. Además, casi al lado está otro de los grandes parques del que espero hablar otro día.

Si tenéis tiempo, pasead una tarde por él…

Los rincones de Bucarest: Piata Universitatii

septiembre 13, 2011

Universitatii en Navidad

Universitatii en Navidad

La Piata Universitatii (Plaza de la Universidad) es una de las plazas más importantes de Rumanía donde se encuentra el mojón que indica el kilómetro 0 del país. He pasado muchísimas veces por allí y siempre hay muchísimo ambiente: vendedores de libros de segunda mano, puestecillos con bisutería y regalos típicos, gente charlando en el jardín, muchísimo tráfico…
Universitatii un día cualquiera

Universitatii un día cualquiera

Lagrimas y flores

Lagrimas y flores

La plaza albergó incidentes muy violentos durante la revolución del 1989 que perseguía la caída del régimen comunista. Los más imaginativos pueden cerrar los ojos e imaginar como hace casi 22 años, tanques y francotiradores arrasaban con jóvenes revolucionarios tildados de terroristas, los menos imaginativos pueden hacer como yo y vislumbrar los carteles y cruces en memoria de aquellos caídos; me produce especial sobrecogimiento un cartel sencillo que únicamente dice “Aquí se ha muerto por la libertad“.

Aqui se ha muerto por la libertad

Aqui se ha muerto por la libertad

Si vas a Bucarest seguro que pasas por allí, descubre tú mismo la historia…

Receta: Hummus

septiembre 12, 2011

Aún recuerdo que cuando era pequeño tenía cierta aversión a los garbanzos, más que por el sabor era por la insistencia de la abuela a dármelos 4 veces por semana, si entonces me hubiesen dado hummus no sé si lo hubiese aceptado o no pero hoy sé que me encanta. Sabía que la receta era extremadamente fácil pero nunca me había lanzado a ello hasta ayer… el resultado fue bastante satisfactorio así que aquí tenéis la receta que os puede servir para preparar un aperitivo rápido o para alguna comida o cena exótica…

Ingredientes para un aperitivo de 4 a 6 personas:

  • 250 gr de garbanzos secos (o 400 gr. ya cocidos)
  • 3 cucharadas de tahini
  • 1 limón
  • 1 ajo
  • Pan de pita o pan de molde tostado
  • Aceite, sal, pimienta, perejil y pimentón
Ingredientes para hummus

Ingredientes para hummus

Si utilizamos garbanzos secos habrá que ponerlos previamente a remojar durante 8 o 12 horas, a mí esta vez se me olvidó así que busqué algún truco para cocer los garbanzos duros y salió bien, consistió en hervirlos durante un par de horas con una cucharadita de bicarbonato y luego dejarlos a remojo una hora más. Si utilizamos garbanzos de bote los escurriremos y los aclararemos.

Se mezclan en un recipiente los garbanzos, un ajo picado, tres cucharadas de tahini, dos cucharadas de aceite de oliva, una cucharilla de sal y el jugo de medio limón exprimido (yo no tenía así que puse salsa de limón ya preparada) y un poco de pimienta negra molida. Batimos bien con la batidora o el robot. Si vemos que la máquina no puede con ello podemos añadir un poquito de agua pero sin pasarnos para que no quede líquido, tiene que quedar una masa bastante espesa. A mí gusto puede quedar incluso grumosa pero se puede pasar por el pasapurés para hacerla mucho más fina. Probar y corregir el punto de sal.

Todo recién batido

Todo recién batido

Yo creo que debe servirse frío así que lo mejor es dejarlo un tiempo en el frigorífico antes de servirlo pero hay gente que lo prefiere del tiempo así que puede servirse recién preparado.

La manera de presentarlo suele ser acompañado con pan (en los países árabes se suele comer con pan de pita que se utiliza para recoger directamente el puré del plato o bol) pero yo tosté pan de molde, pimentón espolvoreado por encima y aceite. Además le puse un “camino” de perejil para hacerlo más vistoso.

Hummus

Hummus

Happy eating!

Viaje por los Balcanes

septiembre 8, 2011

Y tras un año por estas tierras del este tocaba hacer un viaje internacional por la zona…

Esta vez viajaría en tren, uno ya no es tan joven como para que el Balkan Flexipass le salga muy rentable, pero aún con todo, si se tiene intención de viajar por los balcanes (Rumanía, Bulgaria, Grecia, Macedonia, Montenegro y Serbia -no incluye Kosovo-) sigue siendo una buenísima alternativa, ya que por 90 euros (51 para menores de 26) se dispone de 5 días de viaje en un mes, especialmente para aprovechar los trenes nocturnos y desplazarse mientras se duerme. ¡Ah! Este billete no se vende a través de Internet, sí que se vende pero para primera clase, lo mejor es ir a cualquier estación de uno de estos países y preguntar.

Como alguno sabréis suelo llegar un diario de viaje que voy escribiendo cada día así que tampoco me explayaré mucho en el relato, perdonad.

Viernes 19
El viernes iniciamos Alex y yo la ruta, el primer tren nos llevaría desde Bucarest a Sofía durante toda la noche; saldríamos a las 23 y llegaríamos a las 10 del sábado. El tren no disponía de camas pero como éramos pocos pudimos dormir medianamente bien ocupando dos asientos cada uno.

Sábado 20
Por la mañana recorrimos Sofía, la capital búlgara no da para mucho turismo así que, repitiendo la misma ruta que yo dos años atrás había hecho, recorrimos los puntos más interesantes de la ciudad para volver a la estación de trenes y autobuses a primer ahora de la tarde.

Sofía

Sofía

Aunque para nuestra desgracia, éramos conscientes de que las rutas en tren internacionales de Grecia están fuera de servicio debido a la crisis, así que tuvimos que coger autobús que, en 5 horas nos llevaría a la preciosa Tesalónica.

En Tesalónica nos alojaríamos en el Little Big House, lugar acogedor, barato y recomendadísimo por el buen trato. Llegamos, nos pegamos una ducha y nos pusimos rumbo a la ciudad previa cena típica. Recorrimos el paseo marítimo y nos perdimos por entre sus calles antiguas que a veces, al girar una esquina, te transportaban miles de años atrás y desde donde se podían contemplar ruinas bastante bien conservadas. Tras una cerveza por una zona con muchísimo ambiente volvimos rotos al hostal.

Domingo 21
Nos levantamos muy temprano, hicimos la mochila, desayunamos y nos despedimos del hostal para ponernos rumbo a la estación de autobuses. ¡Mala suerte! Al llegar nos dijeron que los domingos no había conexión Tesalónica – Skopje… pero bueno, habíamos venido con la idea de improvisar en el viaje y eso es lo que íbamos a hacer, nos dijeron que lo más cercano a la frontera con FYROM (los griegos odian que se diga Macedonia) era un pueblo llamado Florina así que cambiamos de estación y reservamos el billete para las 17 horas, ya veríamos qué hacíamos después.

Volvimos al centro y no paramos de patear y recorrer todos los puntos de interés de la ciudad hasta que, sobre las 15, paramos a comer. Comimos como reyes por muy pocos euros y luego nos fuimos a la estación a coger el autobús.

Saltando en Tesalónica

Saltando en Tesalónica

Tras 3 horas de trayecto llegamos a Florina, a unos 15 kilómetros de la frontera, dudamos si hacer autostop al enterarnos de que no había ninguna otra manera de llegar pero mientras negociábamos con un taxista una pareja de rusos decidió unirse y ya éramos 4 para el taxi hasta la frontera así que saldría muy barato. En la frontera para obligada en el dutty free, conversaciones inentendibles con el policía Macedonio o FYROMés que demostró que el odio entre ellos y los griegos era mutuo y que se portó muy bien llamando a un taxista para que nos llevase a Bitola, ciudad importante de Macedonia, por mucho menos precio que lo que nos había cobrado el griego.

Allí no encontramos un sitio donde dormir así que optamos por la opción fácil, aprovechar el festival de música que había en la ciudad y aguantar despiertos hasta las 5 de la mañana que saldría el autobús a nuestro próximo destino, Ohrid.

Lunes 22
Tras la noche de fiesta y medio dormitar en la estación, cogimos un autobús con más de 40 años y que tras varias horas nos dejó en el pequeño pero encantador pueblo de la costa (a un lago, nada de mar) Macedonia, Ohrid.

Al llegar nos ofrecieron alojamiento por 9 euros en una casa que cogimos y que luego nos enteramos que nos habían timado, tendríamos que haberlo conseguido por 5 euros pero entre la resaca y la falta de sueño éramos los peores negociadores del mundo…

Meditando en Ohrid

Meditando en Ohrid

Recorrimos Ohrid durante todo el día hasta que por la tarde decidimos ir a la “playa” donde nos bañamos y descansamos un rato. Por la noche cenita en una pizzería perdida y vuelta a casa a dormir, que no podíamos más.

Martes 23
Después de dormir muchas horas madrugamos, nos duchamos y fuimos a la estación para coger un autobús hacia Skopje; nos fuimos con la sensación de que Ohrid es para pasar más de un día…

Llegamos a Skopje con algo de retraso, sobre las 14 horas, nos informamos de como llegar a nuestro siguiente destino y nos fuimos a visitar la ciudad. Skopje tiene dos partes, una turca, algo decente y una europea, bastante horrorosa. Recorrimos ambas bajo un sol abrasador, comimos y paramos a descansar hasta que sobre 20 nos pusimos rumbo a la capital Kosovar, Pristina.

Saltando en Skopje

Saltando en Skopje

En ese autobús pudimos haber muerto, se podía fumar, beber y hasta cambiar de conductor en marcha… decidimos unirnos a lo de beber para hacer el viaje más ameno y por fin, sobre las 22, llegamos a nuestro destino.

De nuevo tocaba improvisar porque no había otra opción así que dejamos las maletas en una cosigna que no era tal y nos fuimos de fiesta y de turismo nocturno.

Miércoles 24
Después de una noche demasiado surrealista, muy por la mañana y desde la estación, cogimos un autobús que nos llevaría desde Pristina a Podgorica, capital de Montenegro… Tardó 8 horas ya que dimos una vuelta por Albania aunque se nos hizo bastante corto porque estuvimos durmiendo la mayor parte del trayecto.

Al final, resultó que ese autobús no iba a Podgorica si no que había que cambiar a otro así que improvisamos y cogimos uno que nos llevaría a Bar, pequeña ciudad costera (esta vez sí, de mar) donde paseamos y nos pegamos un día relajadito bañándonos en el adriático.

Saltando en Bar

Saltando en Bar

Por la noche, casi a última hora, cogimos un tren nocturno con cama por 6 euros que nos llevaría hasta Belgrado (¡por fin un tren!).

Jueves 25
En principio este tenía que haber sido el último día de nuestro viaje, desde aquí, tras visitar Belgrado nos volveríamos a Bucarest en otro tren nocturno… pero decidimos modificar los planes y quedarnos dos días más a costa de pedir nuestro último día de vacaciones.

Nos reunimos con mi compañero Pablo que encima, cumplía años ese día. Hicimos algo de turismo, comimos y dejamos pasar la tarde entre chupitos y conversaciones amenas, después de una ducha que hacía falta tras dos días sin haberlo hecho.

Por la noche un paseo por las calles típicas de la capital Serbia, una cena romántica, mucha fiesta y a dormir.

Viernes 26
Nos hubiese gustado madrugar más pero no se pudo, tuvimos un día de muy mala suerte en el que todos los planes se fueron al garete (nada de ski acuático, ni disparos con armas de manera legal, ni trenecito por el lago…) hasta que llegó la noche…

Cenamos de lujo y bebimos de más, primero a la luz de la luna y después protegidos por los mejores bares de la ciudad hasta que tarde, muy tarde, volvimos a casa.

En Belgrado desde el suelo

En Belgrado desde el suelo

Sábado 27
El sábado tampoco dio tiempo para mucho, bajo los efectos el alcohol iniciamos el trayecto hacia la estación donde cogimos un tren que tras muchas horas nos llevaría a “casa” y digo “casa” porque a tan poco de mi vuelta ya no sé si considerar Bucarest como tal o no…

La ruta que hicimos es, más o menos, la siguiente (en azul los trayectos en tren -1619 km. aprox.-, en rojo los de autobús -1135 km. aprox.- y en verde los otros -33 km.-):

Ruta por los balcanes

Ruta por los balcanes