Archive for 22 septiembre 2009

Si tuviera twitter…

septiembre 22, 2009

Sé que tengo que contaros el viaje que he hecho por Galicia… y espero hacerlo en los próximos días…

De todos modos me apetece compartir con vosotros lo que sucede en este momento y a falta de tener una cuenta twitter os comento que ahora mismo:

Me encuentro haciendo la comida de mañana a dos fuegos (en uno se cuecen las judías, en el otro pocho cebolla), mientras tanto me tomo un zumo de tomate, consulto el correo y de fondo tengo a los Scorpios tocando “Will you send me an Angel?”

Simplemente me ha parecido una curiosa situación. ¡Sed felices!

Edito: Esto fue escrito a las 23.55 de la noche…

Me voy de vacaciones

septiembre 15, 2009

Mañana, a las 8 de la mañana apróximadamente, pongo rumbo al noreste de España. Espero que ocurran cosas increíbiles en la tierra de las Meigas y que me acuerde de contároslas cuando vuelva.

Necesito salir ¡YA!. No es que haya estado de curro hasta arriba entre agosto y septiembre, pero llevo unos diítas que no paro. El lunes 21, si vuelvo con ganas, os cuento como ha ido. 🙂

Escalando

septiembre 13, 2009

¡Hola de nuevo!

Como mi amigo Charly me acusaba en la última entrada de que solo hablo últimamente de drogas y alcohol, y que solo me falta hablar de sexo, pero como de eso estoy muy escaso últimamente, os vengo a contar mi úlitma aventura…

Como algunos sabéis soy aficionado a la escalada en interior búlder y siempre había querido iniciarme en la escalada en roca. Ya subí a medidados de verano a Escarilla (lo conté aquí) y me gustó mucho. Así, que el viernes repetí y subí con tres amigos (Sara, Bea y Kua) de nuevo a Escarrilla.

Llegamos el viernes a media tarde y en cuanto llegamos, recogimos la compra que llevábamos y nos fuimos directos a escalar. Estuvimos unas tres horas hasta que la lluvia decidió que era buen momento para que lo dejásemos y nos fuésemos para casa. Por el camino recogimos muchas moras, que luego servirían de ingrediente para un enerégitco batido. Cenamos, nos pusimos una peli, bebimos algunas cervezas y bien entrada la noche decidimos irnos a dormir.

El sábado amanecimos mucho más tarde de lo que esperábamos, así que un desayuno rápido y de nuevo a la montaña. Al principio estábamos todos un poco flojos y perezoso, pero conforme fue avanzando la mañana fuimos cogiéndolo con más ganas. Hubo alguna que otra caída, algo de miedo, muchas risas y yemas de los dedos destrozadas.

Sobre las tres volvimos para casa a comer. Luego un poco de sobremesa, un poco de tele, algún jueguecillo y a las 18 de vuelta para Zaragoza.

4 escaladores

4 escaladores