Archive for 24 febrero 2010

El placer de abandonar un libro

febrero 24, 2010

Este año tenía pensado leer mucho…

La verdad es que me encanta leer, y aunque hay veces que le dedico menos tiempo del que me gustaría, nunca lo dejo de lado. Sin embargo, en ocasiones me ha tocado tragarme auténticos tostones de libros, libros que me habían dejado o que había escogido y que leía con el mínimo interés con el único ánimo de terminarlos.

portada del libro

El emperador o el ojo del ciclón

Algunos quizás os preguntéis que por que no los dejaba y empezaba otro. Pues bien, la respuesta es que tengo algunas normas autoinculcadas y una de ellas era “no dejar un libro a mitad”, no sé que día me la autoimpuse, me parecía tan mal dejar un libro… pero bueno, dado que son mis normas y no soy una persona excesivamente estricta lamento comentarle al señor Baltasar Porcel, escritor de “El emperador o El ojo del ciclón” (si es que algún día me lee) que tiene el dudoso honor de haberme hecho dejar mi primer libro. Siento decirle que lo he intentado con ganas y que lo único que mantenía mínimamente mi atención eran los pasajes eróticos que en más de una ocasión consiguieron excitarme mientras viajaba rodeado de gente en un autobús…

Portada del libro

Maldito Karma

La verdad es que decidí abandonar el libro el lunes por la noche, momento en el que cogí otro libro “Maldito Karma” de David Safier, y que ayer martes por la noche ya me había terminado. Se acabó leer libros infumables durante interminables horas, a partir de este momento, cualquier libro que no capte mínimamente mi atención desde el principio pasaré a sumarlo a una lista que nunca me hubiese gustado tener, pero al fin y al cabo hay tanto por leer que no merece la pena malgastar el tiempo.

Carnavales 2010

febrero 15, 2010

¡Ya estoy aquí de nuevo!

Esta vez quería contaros mi experiencia de Carnavales. Si el año pasado nos disfrazamos todos de Piratas, este año, a algún lumbreras se le ocurrió que sería divertido disfrazarse de los años 80.

Sí, es la época en la que muchos de nosotros nacimos pero casi imposible de representar: podríamos habernos disfrazado de manoloca, de cromos panini, de canicas, de rayuela… pero el caso es que buscábamos convertirnos en gente típica de los años 80 y no en iconos que marcaron nuestra infancia.

La verdad es que tengo que reconocer que es el disfraz más difícil al que me he enfrantado; después de barajar varias opciones: Marty McFly, Yonki con chándal fosforito, discotequero… tuve que optar por algo más “sencillo” aunque típico y así, toco pintarse la cara de blanco, una estrella en el ojo izquierdo y unos labios rojo carmersí, todo ello para intentar emular a uno de los grandes de la época: Paul Stanley.

El comienzo fue divertidísimo, en casa de una amiga nos juntamos: Maradona con un buen saco de la peor cocaína, uno de los BlueBrothers, unas cuantas chicas de discoteca de la época (pelo revuelto, maquillajes imposibles, cintas fosforitas, pendientes enormes y el imprescindible chicle), una madre como las que veíamos a la salida del colegio, un discotequero demasiado atemporal y algún que otro tímido que luego supo adaptarse a la noche.

Tras mucho beber, perder la vergüenza y darse cuenta de que quizás nuestros hijos algún día se disfracen del “nosotros actual” y se rían tal y como hicimos nosotros entonces, decidimos salir y lucir nuestros encantos. Gran decepción al ver que éramos de los muy pocos atrevidos que iban con disfraz, un bar al que no pudimos entrar, otro al que sí entramos y donde bebimos más de la cuenta, otro bar del que no recuerdo nada y un taxi de camino a casa para al día siguiente una de las peores resacas que he sufrido…¡supongo que la fiesta de los 80 habría acabado conmigo…¡

Disfrazados de los años 80

Back to 80'