Archive for 23 septiembre 2008

Vodafone, timadores.

septiembre 23, 2008

Bueno, no suelo quejarme mucho y menos utilizar mi weblog para hacerlo, pero es que hoy necesito desahogarme y dar al mundo a conocer el gran timo que es la compañía Vodafone.

Como muchos sabréis, he estado viviendo un año fuera, en Dinamarca concretamente. Decidí que era buena opción mantener el teléfono móvil español con el contrato que tengo, ya que contraté un plan de precios ideal para cuando estás en el extranjero. Este servicio se llama Vodafone Passport y te permite recibir llamadas y efectuarlas a un precio bastante justo (dentro de lo que cabe). Yo pensé, que como el consumo mínimo que tengo es de 9€, estaba seguro de que recibiría 9 llamadas al mes, más algún que otro mensaje, de sobras iba a pasarme del consumo mínimo, así que pasarme a prepago no era buena opción.

Pues llegué aquí en junio, sin haber comprobado mis facturas, recibía un SMS cada mes indicándomelo y la verdad, es que me parecía caro, pero bueno, no me iba a poner a llamar desde el extranjero, que todos sabemos como funciona el servicio de atención al cliente, el rato que cuesta y pensé, si hay algún error ya lo solucionaré cuando vuelva. Pues bien, revisé las facturas y resulta que el consumo mínimo de 9 € no es computable en el extranjero, con lo cual, a mis 15 € de media que gasté, se le sumaban todos los meses, 10 en total, 9 € de consumo mínimo. Llamé para quejarme, diciendo que debía ser un error, muchas llamadas a atención al cliente, varias horas perdidas (calculo que estaría unas 10 horas en total), y todo para que al final quedase en que yo debería saber que el consumo mínimo solo es aplicable a llamadas nacionales. No me podía creer que me hubiesen tangado 90 € de una manera tan ruin ya que yo nunca fui informado de esa “peculiaridad”, su palabra contra la mía, no hay nada que hacer. Encima, los mensajes que envíe a España (muy pocos, la verdad), resulta que sí que computan para el gasto mínimo, porque son enviados a una centralita española y bla, bla, bla…

Pasan los meses de verano y a mi no me llegan facturas, electrónicamente tampoco puedo acceder porque llevan unos 15 días con una avería en el sistema, ¡que profesionalidad!. Llamo, me cuestan otras tantas llamadas conseguir que me lleguen vía postal, y al final gracias a que hablo con un superior que decide hacer un seguimiento de mi caso. Pues esta noche me pongo a revisar las facturas, y compruebo que los mensajes internacionales me salen más baratos estando en el extranjero que estando en España. Osea, que si estoy en Francia y envío a Italia me sale más barato que estando en España y enviando al mismo destino ¿Cómo se entiende eso?

Origen / Destino España Europa
España 0,15€ 0,60€
Europa 0,35€ 0,35

Esto se debe a, según me han explicado en el servicio de atención al cliente, es que todos los operadores tienen una tarifa internacional pactada de 0,35€, que me parece maravilloso, pero resulta que los de Vodafone, son tan listos, que aquí no la aplican a los mensajes salientes desde España. Vamos, un puto timo en toda regla.

Ya decidí cambiarme de compañía en junio, pero hasta noviembre tengo un contrato de permanencia que me lo impide. No cabe duda de que en cuanto pueda me marcho, que sí, que sé que todas son una mierda… Por lo menos he recargado el móvil danés y todos los mensajes internacionales saldrán de él…

Apostatar

septiembre 19, 2008

(Del lat. apostatāre).

  1. intr. Negar la fe de Jesucristo recibida en el bautismo.
  2. intr. Dicho de un religioso: Abandonar irregularmente la orden o instituto a que pertenece.
  3. intr. Dicho de un clérigo: Prescindir habitualmente de su condición de tal, por incumplimiento de las obligaciones propias de su estado.
  4. intr. Abandonar un partido para entrar en otro, o cambiar de opinión o doctrina.

(Extraído del Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, edición XXII)

Amigo, estudiante y aventurero. Te necesito

septiembre 17, 2008

¿Cumples los requisitos del título de la entrada? Entonces te necesito, resulta que la compañía de refrescos “Red Bull” ha decido organizar una competición que consiste en llegar desde Madrid a Paris con nada más que latas de refresco.

Se sale de Madrid el 24 de octubre y se debe llegar a Paris el 31. Tampoco sé mucho más porque la página es bastante escueta en la información que dan. Son grupos de tres y nos falta uno.

Si te interesa participar, estas libre esa semana y te apetece tener una experiencia increíble, avísame…

Y tocaba ver Madrid

septiembre 8, 2008

Bueno, después de haber visto media Europa en este año de Erasmus, no podían faltar ciertas ciudades españolas, y que menos que empezar con una visitilla a la capital.

Acabé exámenes el viernes, un examen del que salí con la incertidumbre total de saber si aprobaré o no, ya se verá. Hice algunos papeleos, volví a casa a comer y a media tarde coger un bus que me llevaría a Madrid, lugar de reencuentro. Llegué sobre las diez menos diez a una Avenida América donde había estado otras muchas veces, pero por algún casual me encontré muy perdido y solo, como el autobús se había adelantado en la llegada, nadie me estaba esperando, por alguna extraña razón me sentí como el típico paleto de pueblo que sale en las películas, creyéndose que viene a la gran ciudad donde se encontrará miles de cosas nuevas. Al poco rato llegó Lili, estuvimos un ratillo hablando y luego apareció Tere, que gracias a sus amigos nos hospedaría en “su” casa.

Esa noche transcurrió muy tranquila, sentados en unos sofás que segregaban una especie de droga que te impedía moverte, nos pegamos horas y horas bebiendo y hablando y lo que al final iba a ser una noche de fiesta y diversión, se quedó solo en noche de diversión encerrados en casa recordando todo lo maravilloso vivido este año lleno de anécdotas y momentos que marcan, algo que a ninguno nos importó.

Al día siguiente, después de una noche de dormir demasiado poco, se presentó la duda de visitar Madrid o vaguear en casa. No nos engañemos, no fui a Madrid a visitarla, que solo me separan 300 kms y puedo ir cuando quiera, fui a ver a gente que no se cuando volveré a ver, así que decidimos bajar a comprar, hicimos la comida, vino Isa desde Ávila y nos quedamos en casa toda la tarde, bueno, distorsionando un poco los hechos podría decir que estuvimos de aquí para allá toda la tarde (que significa bajar al supermercado a comprar y volver a casa varias veces, dos veces para ser más exactos). Luego cenamos y nos pusimos a beber, vinieron dos amigos más, Gonzalo y Silvia y continuamos bebiendo y bebiendo hasta que fue la hora de salir.

En El Copérnico, bien rodeado

En El Copérnico, bien rodeado

Gonzalito me abandonó y quedé en clarísima inferioridad genérica, sí, de genero, como la violencia, por 4 contra 1. Fuimos a una discoteca, “El Copérnico”, donde el ministerio de igualdad todavía no ha actuado y cobran 10€ a los hombres mientras que las mujeres entran gratis (¡injusta vida!). Seguimos bebiendo y bailando en una noche donde ya todo empezaba a distorsionarse y nublarse por causas etílicas, de vez en cuando sonaba una campana que taladraba los cientos de oídos presentes, les parecía gracioso tocarla. Silvia se fue a una hora imposible de recordar y al poco rato decidimos hacer lo mismo. Fuimos a casa a coger todo, Tere, que tenía compromisos al día siguiente se quedo en casita, Isa nos acompaño hasta una entrada de metro de la línea 6, es lo que mejor me he aprendido, sé que la linea 6 es circular, gris y te lleva a Avenida América. Y me fui con Lili hasta la estación. No pude cambiar el billete porque salía a las 7 y no a las 7.30, así que desayunamos un chocolate con churros, nos dormimos y gracias que había puesto la alarma nos despertamos justo para poder subirme al autobús que me traería de vuelta a Zaragoza y a un día larguísimo que tenía por delante.

El viaje resumido en dos líneas: varios reencuentros maravillosos, varias amargas despedidas, una ciudad que no vi pero que disfruté al máximo, recordar que esto no ha acabado y que seguirá por mucho tiempo y muchos agradecimientos a todos por la cálida acogida, incluidas las que no estaban allí y nos dejaron su piso.

Exámenes

septiembre 3, 2008

Bueno, pues mi monotonía de días de estudios en la biblioteca está llegando a su fin, me queda solo un examen que haré el viernes, en principio debería haber sido el último de mi época de estudiante (al menos por ahora), pero después de la mierda de examen que hice el martes, lo dudo muchísimo, tendré que verme las caras de nuevo en febrero o junio.

La experiencia del martes fue la siguiente: me levanto demasiado pronto porque se les ocurre que hacer un examen a las 8:00 es buena hora, creo que los 30 estudiantes que estábamos discrepamos bastante, me senté y leí un examen que al principio no tenía ni por donde coger, jodido ya que es de una asignatura que me sé bastante bien (Compiladores II), al rato me entró un poco la lucidez y empecé a hacer cosas pero a un ritmo excesivamente lento, mi cabeza, por alguna extraña razón, iba mucho más lenta de lo normal y dudaba en cosas evidentes. Al final, no me dio tiempo a casi nada, llegué a casa y me puse a hacer el ejercicio que me costó escasos 10 minutos…

Total, que este dulce final se convierte en más bien algo amargo… y rabia, mucha rabia…. grrrrr!