Archive for 31 agosto 2011

Los rincones de Bucarest: Parcul Herestrau

agosto 31, 2011

Desde que he llegado a esta ciudad he descrito Bucarest como fea, vieja y sucia; no es que haya cambiado mi opinión después de casi un año por aquí pero sí que he encontrado rincones por los que merece la pena pasarse por un motivo u otro.

Empezaré esta serie de entradas en el blog con Herestrau, un parque enorme situado al norte de la ciudad que se llena de gente y alegría cuando llega el buen tiempo. En él se pueden realizar bastantes actividades entre ellas pasear en bicicleta de manera gratuita gracias aun programa “eco” del ayuntamiento, navegar en barco por su impresionante lago, comer dulces típicos, visitar el “Museul Satului”…

Lago del parque Herestrau

Lago de Herestrau

Skyline Herestrau

Skyline Herestrau

Si pasas por Bucarest, considero que es visita obligada…

Viaje exprés a España

agosto 16, 2011

Aunque que no soy muy de volver a la tierra cuando estoy fuera, como iba a ser la primera vez que me pegaban más de 8 meses sin disfrutar de todo aquello y de paso me vendría estupendamente para darme un respiro más que merecido de esta ciudad, tocó volver a España sin pasar siquiera por Zaragoza, directamente a la reunión anual en la playita y de vuelta a “casa”.

Los días, tan estupendos como siempre, las noches, tan alocadas como siempre; parece que el tiempo no pasa cuando vuelves a juntarte con los de toda la vida… ya no se habla ni de los estudios, ni del presente ni de los amoríos sino de los trabajos, de los planes de futuro y de la convivencia entre parejas, da igual, aunque algunos nos resistimos con todas nuestras fuerzas a sumergirnos en esa espiral que engloba todo lo del mundo adulto, sigue mereciendo la pena disfrutar de todo aquello, y de todos y cada uno de los que están allí presentes.

Y aprovechas al máximo cada momento porque no sabes cuando será el último, los planes de futuro hacen cada vez más difícil esas quedadas multitudinarias y te paras a pensar si será la última o el año que viene tocará volver a pagar mucho dinero por coger un avión de esos que, además de llevarte de un sitio a otro, te permiten viajar en el tiempo. Y encima llegas y te recompensan con gastos pagados. ¿Qué más se puede pedir?

En fin, gracias a todos por ese fin de maravilloso.

Todos en Calafat (faltan los conductores)

Todos en Calafat (faltan los conductores)

Ruta por la Rumanía profunda (Valaquia)

agosto 2, 2011

Con motivo del puente de Santiago y, dado que sería el último fin de semana largo del que íbamos a poder disfrutar, decidimos hacer la última ruta por Rumanía, esta vez tocaría la región de Valaquia (al sur del país) y la famosa carretera Transfagarsan.

Esta vez la gente tenía planes distintos así que seríamos únicamente tres los viajeros: Alex, Pablo y yo los que recorreríamos la Rumanía profunda, puede que por última vez en este año de beca que, poco a poco, va llegando a su fin…

Viernes 22
Salimos del trabajo y fuimos directamente a la oficina de alquiler de coches. La primera etapa sería muy breve así que condujimos con bastante calma por una de las mejores autopistas de Rumanía hasta llegar a Curtea de Arges (las carreteras rumanas se merecerían una entrada aparte, pero esta vez parecíamos estar en un país desarrollado).

En principio íbamos a dormir en alguna granja de turismo rural como se recomienda en la guía pero al final, tras comparar precios, decidimos quedarnos en la Pensión Ruxi donde por 25 euros dormiríamos los tres y seríamos tratados estupendamente.

Cenamos en uno de los mejores restaurantes por un precio de risa las exquisiteces de la región y luego decidimos salir a tomar algo. Al final acabamos en una discoteca rumana, algo que a ellos les encanta y que yo no consigo entender. Básicamente consiste en un garito oscuro (o muy iluminado, no tienen término medio; y cuando digo muy iluminado me refiero con focos que iluminan como el sol de un mediodía de verano) y música de teclado electrónico, acordeón y alguna guitarra a un volumen altísimo y generalmente en directo…

Sábado 23
Madrugamos bastante, nos ofrecieron desayuno en la pensión y nos pusimos rumbo hacia el norte. La idea era atravesar la Transfagarasan para llegar a Sibiu con varias paradas.

Decapitación en Poineari

Decapitación en Poineari

A muy poquitos kilómetros de Curtea de Arges se encuentra la fortaleza de Poienari que se supone es el verdadero castillo de Vlad Tepes (aunque aquí, y según ellos, todos son el verdadero), para llegar hasta la cima tuvimos que subir 1500 escalones que fueron más suaves de lo que nos esperábamos. Un poco más hacia el norte contemplamos el inmenso Lago Vidraru y la enorme presa que lo contiene. Más tarde, a mitad de ruta, paramos a comernos unos bocadillos contemplando el lago desde la otra orilla.
Lago Vidraru

Lago Vidraru

Condujimos por la Transfagarsan y nos fascinamos por el paisaje, la temperatura cayó unos 15 grados mientras la recorrimos y pasamos de un calor abrasador en la parte baja a un frío considerable arriba e incluso se podía ver algo de nieve.

Transfagarasan de sur a norte

Transfagarasan de sur a norte

A media tarde llegamos a Sibiu, donde habíamos estado hacía ya más de 8 meses en nuestra primera ruta por el país. Seguía siendo encantador y con esas casas con sus tejados tan típicos en forma de ojos. Esta vez, encima, estaba repleto de gente que paseaba por las calles peatonales. Cenamos en el mejor restaurante de la ciudad (o eso nos dijeron) y luego salimos a recordar aquella noche de principios de noviembre… acabamos animando a todo un bar subidos a una tarima y habiendo dejado la vergüenza en casa.

Domingo 24
Nos levantamos relativamente tarde, desayunamos para reponer fuerzas e iniciamos la ruta hacia el sur. El día era prácticamente de carretera con algunas paradas en ciertos puntos de interés según la guía y que pudimos comprobar que no compartíamos el mismo “interés”. El balneario de aguas termales resultó ser una piscina y los preciosos monasterios resultaron ser más de lo mismo (ya nos habíamos hartado por la región de Bucovina).

Paramos a comer algo en Ramnicu Valcea, un pueblo demasiado desierto y con poco interés. De allí continuamos bajando hasta Craiova, ciudad que todo el mundo menosprecia por no tener nada y a los que podríamos darles la razón. La plaza del ayuntamiento tiene cierto encanto y hay un espectáculo de luces al que no llegamos por 20 minutos… ¡lástima! Cenamos en una terraza con orquesta y como refrescó, decidimos volver pronto a casa, esta vez dormiríamos en una pensión un poco a las afueras y, también, muy barata.

Saltando en Craiova

Saltando en Craiova

Lunes 25
Durante el lunes no teníamos muchas intenciones de hacer turismo ya que no hay nada remarcable por la región así que iniciamos la vuelta hacia nuestra “querida” Bucarest a una hora bastante prudencial. Paramos
a comer en un restaurante de carretera donde nos sorprendieron gratamente los mici (típica salchica de la zona) y luego nos incorporamos a la autopista por la que habíamos iniciado la ruta.

Antes de llegar a Bucarest paramos en un par de puntos interesantes bastante cercanos a la ciudad, el Palacio de Mogosoaia y el lago de Buftea (menos impresionante de lo que esperábamos).

La ruta completa que hicimos, fue más o menos esta:

Ruta por Valaquia

Ruta por Valaquia