Archive for the ‘erasmus’ Category

La familia crece…

julio 8, 2014

Hace ya muchos años que el azar juntó a un grupo de jóvenes en una residencia estudiantil de un pequeño pueblo cerca de Copenhague. Algunos son (somos) incapaces de comprender qué es lo que pasó allí para que hoy, tanto tiempo después, todavía siga existiendo esa conexión tan fuerte…

Algunos tomaron una dirección y otros tomaron otra pero es curioso ver que, pese a que el tiempo pasa, seguimos siendo capaces de juntarnos un fin de semana (esta vez en Barcelona) y sentarnos alrededor de una mesa como si fuese ayer cuando compartíamos experiencias sobre nuestras vidas, estudios de última hora, cenas internacionales, risas y lloros, llegadas y despedidas, viajes, pósteres, más risas, el embutido traído de España, abrazos, vídeos muy ñoños, cumpleaños improvisados, disfraces, noches de karaoke…

En Barcelona

En Barcelona

La familia crece y ya no somos tan pocos (vienen las parejas y vienen los niños), ya no bebemos tanto y a cambio vamos a comer a sitios mejores, paseamos por la ciudad hacia adelante y no hacia atrás pero seguimos riéndonos, abrazándonos y besándonos. El cariño nos permite reirnos los unos de los otros: le pedimos a uno que le ponga crema en la carita al más nuevo sabiéndo que éste se echará a llorar y le decimos a la mayor que se case y que el niño le queda bien. Le decimos a uno que nos ponga la canción que sonaba en el móvil cada noche, al que se va a dormir que se vaya porque es demasiado bueno al juego de adivinar canciones y al que no hablaba más que de guarradas le decimos que qué bien lo ha hecho teniendo a quien tiene. Y la que falta le decimos que la echamos de menos y que nadie nos da los buenos días como ella.

La familia crece

La familia crece

Los más pequeños no saben muy bien de que va la cosa, se equivocan diciendo que eres el más guapo pero te lo crees y les robas un beso y una pulsera que nunca terminan. Los otros nuevos, que vienen a acompañar, acaban siendo uno más.

En Colón

En Colón

Y tú, que malcrees no haber cambiado, prometes que escribirás sobre éso, y aunque no te apetece mucho, cuatro meses después acabas sentándote y haciéndolo porque hay cosas que merecen ser contadas y además, sería demasiado injusto contar sólo la primera parte.

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¿Boda? No, ¡Piratada!

noviembre 29, 2012

Llevo mucho tiempo con esta entrada pendiente y de hecho no me gusta romper el orden cronológico de eventos en el blog pero por una cosa u otra no he tenido mucho tiempo de contaros una de las mejores experiencias de todo el verano y encima, ahora, voy a hacerlo de una manera muy breve, pero no puedo dejarlo pasar más tiempo.

Hace más o menos un año, nuestra queridísima MaryQueen nos anunciaba que se casaba, no en un sentido tradicional de la palabra, pero sí en el sentido de que por fin iba a formalizar la relación que tenía con su colega (creo que nunca lo llamó de otra manera).

Fue el último fin de semana de agosto, hace ya casi dos meses cuando nos dirijíamos a un pueblo perdido de Cáceres. Allí iba a tener lugar la unión, pero como digo, no iba a ser de una manera tradicional. Los dos son de otro tipo de gente, ese tipo de gente al que le gusta hacer las cosas de otra manera, que intentan salirse de los márgenes establecidos porque saben que lo convencional es aburrido, rutinario y que, en el fondo, las cosas distintas son las que les hacen ser como son, geniales.

Bienvenida

Me contaron que la idea de hacer una unión distinta venía por algo así como una tradición de uniones fuera de lo convencional en el grupo de amigos y esta vez no iba a ser distinto. No iba a ser una boda, iba a ser una Piratada: dos días enteros de diversión y emoción, mucha emoción.

El reencuentro ese viernes por la tarde de el puto Yuis, SúperGuille (y Zulemita), Charly (y la Luisa), MariTe, MariLi y yo, con el recibimiento de MaryQueen ya daba a entender que el fin de semana no iba a ser algo fácil de olvidar. La cabaña con su cofre de pequeños tesoros, la nota de bienvenida, los pañuelos para la ocasión, el reloj donde lucimos nuestras mejores galas eran solo el principio.

¡Piratas!¡Saltad!

Durante el sábado nos convertimos en corsarios o bucarenos según dictaban las reglas y competimos por ser los mejores en diversas pruebas. Al grito de ¡leña! y ¡al abordaje! fuimos pasando el día entre muchas risas, trampas y puntuaciones demasiado ambiguas porque el ganar tampoco importaba tanto.

Ceremonia

Por la tarde nos engalonamos con nuestras mejores posesiones y acudimos a la ceremonia; no sé decir si fue el lugar, la pareja sincerándose como lo hizo, los compañeros leyendo las mil y una aventuras vividas o el ver que esa amiga que empezó siendo una amiga de 5 minutos se había convertido en algo importante para todos nosotros y se emocionaba como lo hizo, pero esa ceremonia me emocionó como ninguna otra lo había hecho hasta el momento; pero los Piratas no lloran así que en varias ocasiones tuve que respirar muy hondo y abrir los ojos al máximo para que los ojos se secasen rápido y nadie pudiese ver que el corazón de este pirata estaba siendo tocado…

Por la noche cenamos como reyes, si es que alguna vez hubo un rey pirata, demostramos nuestras mejores aptitudes como bailarines para sopresa de los novios y continuamos la fiesta hasta que el cuerpo aguantó, algunos más que otros, todo hay que decirlo.

Viggo’s Crew

Y al día siguiente, pese a que sabíamos que era la previa a una amarga despedida seguimos disfrutando de cada instante: cumpleaños, piscina, paella, regalos, abrazos, besos y un ”hasta pronto” que, probablemente no será hasta muy pronto, pero dará igual, porque lo que empezó hace 5 años ya nunca terminará.

Fallas 2010

marzo 23, 2010

Tras la invitación por parte de la facción Valenciana (Boro y Mara) y muchos cruces de e-mails, al final decidimos hacer una quedada Erasmus en Valencia con el motivo de visitar las Fallas y todo lo que ello conlleva.

Jueves 18
En Zaragoza no es fiesta el día 19 de marzo pero dado que ahora no es que tenga muchas obligaciones, el jueves por la tarde cogí un autobús con destino a la capital de la pólvora. El viaje se hizo más ameno de lo esperado gracias a la compañía de Amador y Cris pero aun con todo, debido a cierto hedor proveniente de alguna parte del autobús y el no hacer ninguna parada para estirar las piernas hizo el viaje un pelín más pesado de lo que cabía esperar.

Llegué a Valencia y aunque tendría que haber unos cuantos compañeros recibiendome con los brazos abiertos, debido a que habíamos llegado quince minutillos antes tuve que conformarme con la recepción indirecta de otros amigos que estaban por allí y que no por ello fue menos agrabale, además, esperaron conmigo hasta que vinieron a buscarme. ¡Gracias de nuevo!

Unos cuantos abrazos con Yuste, Santiy Boro, ganas de echar unas cervezas y ponernos al día hasta que llegase el resto de la comitiva. Nos dolió pagar 25 euracos por 2 jarras de cerveza de litro y medio…

Todos en la Falla

Fallas

Con mucho más retraso de lo esperado llegaron Lili y Tere. Más besos y abrazos. Nos pusimos rápidamente rumbo a casa para dejar las cosas e intentar llegar a la “Nit del foc” pero entre tener que comprar hielos, unirnos a Mara y Iago (más besos y abrazos), caminar mientras nos poníamos algún que otro cubata, ver alguna falla, el gran número de personas y demás, decidimos que directamente iríamos a algún sitio a terminarnos las botellas y luego ya veríamos.

En una falla infantil

Falla infantil

Acabamos de beber en una plaza de cuyo nombre no puedo acordarme, donde curiosamente el baño de tíos tenía una cola de 7 u 8 personas mientras que el de tías estaba vacío (me comentaba en la fila el tío que teńia delante que en Fallas hay muchas filas ganas de mear toda la cerveza ingerida), luego peregrinamos en busca de algún bar pero todos cerraban, bebimos cervezas que se vendían por la calle, varios del grupo nos perdimos varias veces (¡benditos móviles!) y al final terminamos en un bareto cuya música, creo recordar, era salsa y donde terminamos la noche hasta que a altas horas de la madrugada decidimos irnos a casa.

Viernes 19
Dormimos pocas horas, había que ver la mascletà. Así que corriendo a la plaza del Ayuntamiento, nos acercamos menos de lo que nos hubiese gustado pero ya resultó ser bastante impresionante sentir como retumbaban nuestros cuerpos tras cada explosión.

Por el camino nos encontramos con otra mascletà que pudimos apreciar en todo su esplendor, y con esto me refiero a estar situado a unos 7 metros del tramo final, donde cada una de las explosiones hace retumbar el cuerpo y el sonido penetra por los oídos para bajar por la columna vertebral. Ninguno de los foráneos estábamos acostumbrados y tuvimos que recoger rápidamente teléfonos móviles grabando para tapar nuestros oídos. ¡Increíble!

Nos desesperamos a la hora de comer ya que tardaron en hacer 7 pizzas una hora y cuarto, además iban saliendo de una en una con lo cual la desesperación de los últimos iba en aumento. Tras una disculpa por parte del camarero (no debían estar acostumbrados al ritmo de gente en Fallas) fuimos a echar una siestecilla para recuperar fuerzas.

Tras un sueño regenerador nos pusimos a patear Valencia, por si no lo sabéis todo, absolutamente todo, estes donde estés, está a 20 minutos andado. 20 minutillos que luego se convierten en 40 o 50 pero bueno, merece la pena recorrerse la ciudad entre chavales haciendo botellón, fallas, fuegos artificiales y mucha, mucha gente.

Cremá

Cremá infantil

Vimos algunas cremás, (de nuevo impresionante lo rápido que se consumen las espectaculares obras de arte), hay que echarle huevos para quemar semejantes monumentos… Cenamos un kebab ya que no quedaba bar en Valencia con pan para bocadillos, nos sentamos en la plaza de la ofrenda a la Virgen y nos pusimos a recordar anécdotas, es increíble que después de tanto tiempo sigamos teniendo cosas que contar y con las que pasar tan buenos ratos.

Todos en la peña

Todos juntos

Como preveíamos lo mismo que la noche anterior respecto a los bares, para terminar la noche, gracias una amiga de Mara (¡no me acuerdo de su nombre!) fuimos a lo que aquí llamaríamos “peña” y donde pudimos disfrutar de paella, música en directo y litros de cerveza a un euro y medio. De ahí, sobrádamente etilizados, fuimos a dormir.

Sábado 20
Una buena ducha reconfortante, despedida de Mara y Iago (¡gracias de nuevo por la cama!), y el resto nos fuimos hacia la estación. Compramos unos bocatas y a las 14:30, tras despedirme de Santi, Boro, Yuste, Lili y Tere y promesas de quedas próximas, muy próximas, me subí al autobús y me vine hacia Zaragoza…

¡Nos vemos pronto!

¡Soy ingeniero informático!

marzo 10, 2010

Pues sí queridos lectores, tras tres años y medio desde que empecé la carrera, ayer, por fin la terminé.

Mi paso por esa puta universidad llamada CPS podría resumirse en:

  • Primer año: mañana y tarde en la uni (tanto tiempo allí que me obligó a dejar de lado mi vida personal… ¡nunca más!), excasas pero buenas amistades, muchas prácticas y mucho estudio que dieron como resultado muchas asignaturas aprobadas.
  • Segundo año: Erasmus en Dinamarca, que mejor eslogan que: ¡Probablemente el mejor año de mi vida! Muchas amistades, mucha fiesta y casi todas las asignaturas que me faltaban aprobadas.
  • Tercer año: empiezo el Proyecto Fin de Carrera (PFC) a finales de año, mi intención es hacerlo rápidamente y acabar cuanto antes. Definitavamente no sé compaginar estudios y trabajo. Un trabajo que prometía ser llevadero pero que la rutina y el aburrimiento hicieron insoportable… ¡Por lo menos aprobé la última asignatura que me faltaba: compiladores II!
  • Cuarto año: Después de varios intentos de presentar en PFC en diversas convocatorias, por fin, en la convocatoria de febrero consigo entregarlo. El día 9 de marzo lo defiendo y el tribunal considera que soy apto (todavía no sé la nota). Objetivo cumplido: ¡soy ingeniero informático!

Para los que os intersen detalles más técnicos: mi PFC consiste en el desarrollo e implementación de SILCO (Servicio Informático de Localización y Catalogación de Orquídeas), consiste en una aplicación web desarrollada para permitir a un grupo de usuarios gestionar diversas poblaciones de orquídeas y luego poder realizar tareas sobre ellas: generar mapas corológicos, comentarlas, compartirlas con el resto de usuarios… Y además, incluyo una parte acerca de la web semántica: permito a los usuarios generar metainformación en RDFa para incluir en sus páginas personales y por otro lado, permito consultas sobre un repositorio RDF cruzándolo con información disponible en cualquier recurso de Internet. Si todo esto no te ha sonado a chino o simplemente tienes curiosidad, puedes descartarte la memoria.

¡Gracias a todos los que durante estos 3 años y medio habéis sido un apoyo moral y físico en todos los aspectos! No nos engañemos, sin vosotros también lo hubiese logrado, quizás hasta en menos tiempo, pero estoy seguro de que no hubiese sido tan divertido… 🙂

¡Quedada Erasmus en Madrid!

diciembre 24, 2009

Me gustaría escribir un rato largo acerca de la quedada que tuvo lugar el fin de pasado en Madrid, donde los Erasmus españoles del 07/08 nos juntamos, como ya viene siendo tradición, para la cena de Navidad.

Como no tengo fotos con las que documentar la noche y tampoco demasiado tiempo intentaré resumirlo en muy pocas palabras…

El viernes no salió como era de esperar, demasiado tiempo recorriendo las calles de Madrid en una noche fría e interminable pero que la compañía de todos consiguió hacer mucho más amena, y total, la cosa era juntarse, recordar viejos tiempos fuese en la calle o en algún antro madrileño.

El sábado fue todo rodado, recorrimos las calles junta a la multitud, estuvimos en los puestecitos de la Plaza Mayor, comimos en “El Tigre”, visitamos Cortilandia, volvimos a casa a prepararnos y luego fuimos a la cena… Cenamos en algún sitio cerca de Bilbao (no me acuerdo exactamente donde), no estuvo mal el tapeo aunque la grasa empezaba a saturarme, lo regamos todo ello con buena sangria, peor cerveza y horroroso vino, un amigo invisible de postre y al final de bares: copas, abrazos, risas, recuerdos, cigarros, más risas, más recuerdos, otra copa, otro cigarro… Al final muy pocas despedidas, quizás por despiste, quizás para no romper el encanto y pensar que el día siguiente sería como otro cualquiera en CPH

En fin, que fue un placer volver a compartir otra noche con vosotros y, como tarde, nos vemos en la siguiente cena de Navidad… 🙂