Archive for 28 abril 2009

Puente de San Jorge

abril 28, 2009

¡Holas de nuevo!

Esta vez escribo un poco por rellenar, me he dado cuenta de que durante abril solo he escrito ¡1 vez! Y da a entender que tengo esto abandonado así que aquí estoy otra vez…

La semana pasada fue puente en Zaragoza. Para muchos sería Sant Jordi, pero para los que no lo sepáis, San Jorge es el patrón de Aragón así que tuvimos fiesta. La verdad es que no era puente para todo el mundo, pero fui uno de los afortunados.

Jueves 23
Ya llevaba unos días con el mono de subir a esquiar después de haber estado en Semana Santa, así que tocó madrugar muchísimo (a eso de las 5 de la mañana me levanté), pasé a buscar a Sara y subimos a Candanchú donde nos esperaría Juan. La verdad es que hizo mejor tiempo del esperado y por ello, la nieve que al principio era hielo se convirtió en una sopa difícil de esquiar, y más cuando eres un tipo inexperto sobre unas tablas como yo. No quiero que sirva de excusa el estado de la nieve, simplemente digamos que mi torpeza hizo que en dos ocasiones me bajase dos pistas enormes rodando, bueno, más que rodando deslizándome sobre distintas partes del cuerpo: la espalda, el pecho, los brazos… Un “pequeño” raspón en la pierna que ya tenía medio jodida y a seguir, que para eso somos jóvenes y hay que aprovechar.

Juanete y su moza nos invitaron a comer a su acogedora casa. La comida digna de los mejores banquetes celestiales, un par de chuletones a la piedra acompañados de unos buenos pimientos y unos espárragos trigueros fetén. Echamos la tarde vagueando en el sofá y sobre las 7 de la tarde tocó la vuelta a casa.

Viernes 24
El viernes por la mañana hice poco, estaba demasiado agusto en la cama recuperándome de mis heridas del día anterior. Bajé a hacer un poquito del proyecto a la biblioteca y por la tarde me dediqué a dejar pasar los minutos.

La noche pintaba bastante relajadita, pero como suele pasar, una cosa llevó a la otra, una cerveza a una copa, un bar a una discoteca, una pregunta a una conversación, una sonrisa a unas carcajadas… total, que acabé con un par de amigos y dos desconocidas llegando a las 7 de la mañana a casa.

Sábado 25
El sábado por la mañana dormí hasta la hora de comer, por la tarde muchos recados que tenía pendientes y luego a casa de Bea que celebraba el cumple con Néstor. Llegué bastante tarde pero como buenos amigos estaban esperando, siguió llegando la gente y luego nos pusimos a llenar el buche.

Bebimos, fumamos y destrozamos muchas canciones en el SingStar, de hecho me percaté de lo mal que canto… sabía que lo hacía mal, pero lo del sábado fue algo desastroso. Después de maltratar a los vecinos acústicamente decidimos salir de fiesta, quizás demasiado tarde pero el alcohol ya hacía mella en nuestros debilitados cuerpos y la llamada de la multitud nos atraía… Seguimos bebiendo, bailando y aunque algunos desertaron unos cuantos decidimos llegar hasta el final. Un antro con poca luz, música demasiado baja, más cerveza y un futbolín hicieron el resto. A las 11:00 a casa, cabizbajo para evitar la comprensiva mirada de unos padres que afortunadamente no estaban, vaya suerte la mía…

(las fotos las subo en cuanto me lleguen).

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Semana Santa en el Pirineo

abril 16, 2009

(La verdad es que tendría que haber escrito esta entrada hace ya 4 días, pero entre que estoy vago y malo, tengo muy pocas ganas. De todos modos si no lo hago ya, no lo voy a hacer, así que ya perdonaréis la brevedad de la entrada y la dejadez con la que está contado).

Primero contaré un “secreto”, cuando me fui de Dinamarca, dejé un pequeño regalo a cada uno de mis vecinos de la residencia, fue un pequeño detalle de despedida, bastante ñoño la verdad, pero me pillaba en un momento de bajón y con pocas ganas de afrontar la dura realidad de la vuelta a casa. Dicho regalo, consistía en una carta rota a trozos de modo que para leerla de nuevo habría que volver a juntarse. De ahí surgió la idea de hacer una quedad anual como poco, para no perder el contacto. Bien, pues tocó juntarse para Semana Santa, y el lugar elegido fue el Pirineo catalán, concrétamente en Martinet de Cerdanya.

Jueves 9
Quedamos en Zaragoza como punto de reunión y de ahí partieron dos coches con dirección al Pirineo. Como siempre un reencuentro lleno de besos, abrazos y risas. Da gusto ver que hay cosas que no cambian.

Cena

Cena

Tras varias horas de conducir y algún que otro malentendido entre los dos coches, conseguimos llegar a casa de Yuis. Aquella noche la dedicamos a jugar a un jueguecito de mesa que trajo Mary, a cervecear y a ponernos un poco al día de lo que pasaba en nuestras vidas. Pronto a dormir, que al día siguiente tocaba esquiar.

Viernes 10
Madrugamos mucho, demasiado. Desayunamos, nos preparamos y nos pusimos rumbo a Masella, donde nos pegaríamos esquiando todo el día si el tiempo lo permitía, ya que la previsión no era nada buena.

Esquí en Masella

Esquí en Masella

Tuvimos suerte y aunque en algún momento llovió, la nieve se mantuvo relativamente bien (algún experto en la materia quizás discrepe, yo como no tengo mucha idea…) y hubo poca gente. Charly y Mary, que no se habían puesto unos esquíes en su vida se defendieron en mayor o menor medida. Yo, modestia aparte, me di cuenta de que esquío mucho mejor de lo que pensaba, y como suele pasar, el exceso de confianza conllevó a algún que otro piñazo. Hubo un momento de desesperación, cuando subimos a lo alto de la montaña y nos dimos cuenta de que no se veía absolutamente nada, nos costó mucho más de lo previsto bajar.

¡Singstar!

¡Singstar!

Volvimos a casa bastante reventados, nos dedicamos a perder la poca tarde que quedaba, cenar y luego a emborracharnos. Algunos más que otros, para que engañarse. A altas horas de la madrugada destrozamos cada una de las canciones que pusimos en el SingStar y a eso de las 6 de la mañana decidimos que era buena hora para irse a dormir.

Sábado 11
Mañana perdida y con menos resaca de la esperada. Comimos y cual grupillo de turistas nos pusimos rumbo a Andorra, donde algunos comprarían algo y otros no.

Nos metimos en un supermercado donde el agobio pudo con nosotros, compramos lo poco que nos hacía falta y volvimos a casa. Cenamos bastante bien y seguimos cerveceando. Algunos cayeron rendidos en el sofá, otros seguimos de cháchara y relativamente pronto a dormir, que el día de mañana iba a ser largo.

Domingo 12
Madrugón, recogida, limpieza de la casa y todo listo para salir.

Martinet

Martinet

Primera parada en Lérida (otros dirán Lleida). Donde Yuis se quedó para coger un tren rumbo a Barcelona. El resto seguimos hacia Zaragoza donde nos volveríamos a separar. Lili y Tere cogieron un autobús con rumbo a Madrid, Charly y Mary siguieron con el coche hacia Valladolid y Guille y yo nos quedamos en nuestra ciudad.

Esta vez la despedida fue menos amarga, quizás porque el saber que aunque pase el tiempo las cosas siguen igual, hace que todo sea mucho más fácil y esperemos con ganas la siguiente.

Pasa el tiempo...

Pasa el tiempo...