Archive for 29 marzo 2010

Esquí en Panticosa

marzo 29, 2010

Suelo subir a esquiar una vez al año más o menos. La verdad es que es un deporte bastante divertido y completo pero tan caro, que uno no puede permitírselo muchas veces…

Llevaba ya unas semanas queriendo subir a esquiar y mirando el bus blanco Zaragoza-Panticosa que hacen bastante buen precio. De casualidad oi acerca de un concurso en EuropaFM en el cual te invitaban a esquiar por responder a una pregunta bastante chorras. Dio la casualidad de que estaba delante del ordenador, mandé el correo y me olvidé completamente de ello, de hecho yo creía que eran los típicos concursos que nunca tocan… ¡Y me llamaron para decirme que me había tocado!

Esquiando en Panticosa

Esquiadores natos

Así que el sábado, a las 8 de la mañana nos subimos a un autobús que nos llevaría a Panticosa. Allí tuvimos que pagar solo 3 eurillos por el seguro porque el alquiler, forfait y ¡2 horas de clase! fueron gratis. La verdad es que nos esperábamos tener que hacer algo de publicidad, quizás con algún tipo de peto de la cadena de radio, fotos, vídeos o algo así, pero lo único una foto al final con todo el grupo y el logotipo de la cadena de fondo que hasta nos apeteció por la gente maja que conocimos a lo largo del día.

Como suele ser habitual, me caí varias veces pero parece que poco a poco le voy cogiendo el truquillo.

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Fallas 2010

marzo 23, 2010

Tras la invitación por parte de la facción Valenciana (Boro y Mara) y muchos cruces de e-mails, al final decidimos hacer una quedada Erasmus en Valencia con el motivo de visitar las Fallas y todo lo que ello conlleva.

Jueves 18
En Zaragoza no es fiesta el día 19 de marzo pero dado que ahora no es que tenga muchas obligaciones, el jueves por la tarde cogí un autobús con destino a la capital de la pólvora. El viaje se hizo más ameno de lo esperado gracias a la compañía de Amador y Cris pero aun con todo, debido a cierto hedor proveniente de alguna parte del autobús y el no hacer ninguna parada para estirar las piernas hizo el viaje un pelín más pesado de lo que cabía esperar.

Llegué a Valencia y aunque tendría que haber unos cuantos compañeros recibiendome con los brazos abiertos, debido a que habíamos llegado quince minutillos antes tuve que conformarme con la recepción indirecta de otros amigos que estaban por allí y que no por ello fue menos agrabale, además, esperaron conmigo hasta que vinieron a buscarme. ¡Gracias de nuevo!

Unos cuantos abrazos con Yuste, Santiy Boro, ganas de echar unas cervezas y ponernos al día hasta que llegase el resto de la comitiva. Nos dolió pagar 25 euracos por 2 jarras de cerveza de litro y medio…

Todos en la Falla

Fallas

Con mucho más retraso de lo esperado llegaron Lili y Tere. Más besos y abrazos. Nos pusimos rápidamente rumbo a casa para dejar las cosas e intentar llegar a la “Nit del foc” pero entre tener que comprar hielos, unirnos a Mara y Iago (más besos y abrazos), caminar mientras nos poníamos algún que otro cubata, ver alguna falla, el gran número de personas y demás, decidimos que directamente iríamos a algún sitio a terminarnos las botellas y luego ya veríamos.

En una falla infantil

Falla infantil

Acabamos de beber en una plaza de cuyo nombre no puedo acordarme, donde curiosamente el baño de tíos tenía una cola de 7 u 8 personas mientras que el de tías estaba vacío (me comentaba en la fila el tío que teńia delante que en Fallas hay muchas filas ganas de mear toda la cerveza ingerida), luego peregrinamos en busca de algún bar pero todos cerraban, bebimos cervezas que se vendían por la calle, varios del grupo nos perdimos varias veces (¡benditos móviles!) y al final terminamos en un bareto cuya música, creo recordar, era salsa y donde terminamos la noche hasta que a altas horas de la madrugada decidimos irnos a casa.

Viernes 19
Dormimos pocas horas, había que ver la mascletà. Así que corriendo a la plaza del Ayuntamiento, nos acercamos menos de lo que nos hubiese gustado pero ya resultó ser bastante impresionante sentir como retumbaban nuestros cuerpos tras cada explosión.

Por el camino nos encontramos con otra mascletà que pudimos apreciar en todo su esplendor, y con esto me refiero a estar situado a unos 7 metros del tramo final, donde cada una de las explosiones hace retumbar el cuerpo y el sonido penetra por los oídos para bajar por la columna vertebral. Ninguno de los foráneos estábamos acostumbrados y tuvimos que recoger rápidamente teléfonos móviles grabando para tapar nuestros oídos. ¡Increíble!

Nos desesperamos a la hora de comer ya que tardaron en hacer 7 pizzas una hora y cuarto, además iban saliendo de una en una con lo cual la desesperación de los últimos iba en aumento. Tras una disculpa por parte del camarero (no debían estar acostumbrados al ritmo de gente en Fallas) fuimos a echar una siestecilla para recuperar fuerzas.

Tras un sueño regenerador nos pusimos a patear Valencia, por si no lo sabéis todo, absolutamente todo, estes donde estés, está a 20 minutos andado. 20 minutillos que luego se convierten en 40 o 50 pero bueno, merece la pena recorrerse la ciudad entre chavales haciendo botellón, fallas, fuegos artificiales y mucha, mucha gente.

Cremá

Cremá infantil

Vimos algunas cremás, (de nuevo impresionante lo rápido que se consumen las espectaculares obras de arte), hay que echarle huevos para quemar semejantes monumentos… Cenamos un kebab ya que no quedaba bar en Valencia con pan para bocadillos, nos sentamos en la plaza de la ofrenda a la Virgen y nos pusimos a recordar anécdotas, es increíble que después de tanto tiempo sigamos teniendo cosas que contar y con las que pasar tan buenos ratos.

Todos en la peña

Todos juntos

Como preveíamos lo mismo que la noche anterior respecto a los bares, para terminar la noche, gracias una amiga de Mara (¡no me acuerdo de su nombre!) fuimos a lo que aquí llamaríamos “peña” y donde pudimos disfrutar de paella, música en directo y litros de cerveza a un euro y medio. De ahí, sobrádamente etilizados, fuimos a dormir.

Sábado 20
Una buena ducha reconfortante, despedida de Mara y Iago (¡gracias de nuevo por la cama!), y el resto nos fuimos hacia la estación. Compramos unos bocatas y a las 14:30, tras despedirme de Santi, Boro, Yuste, Lili y Tere y promesas de quedas próximas, muy próximas, me subí al autobús y me vine hacia Zaragoza…

¡Nos vemos pronto!

¡Soy ingeniero informático!

marzo 10, 2010

Pues sí queridos lectores, tras tres años y medio desde que empecé la carrera, ayer, por fin la terminé.

Mi paso por esa puta universidad llamada CPS podría resumirse en:

  • Primer año: mañana y tarde en la uni (tanto tiempo allí que me obligó a dejar de lado mi vida personal… ¡nunca más!), excasas pero buenas amistades, muchas prácticas y mucho estudio que dieron como resultado muchas asignaturas aprobadas.
  • Segundo año: Erasmus en Dinamarca, que mejor eslogan que: ¡Probablemente el mejor año de mi vida! Muchas amistades, mucha fiesta y casi todas las asignaturas que me faltaban aprobadas.
  • Tercer año: empiezo el Proyecto Fin de Carrera (PFC) a finales de año, mi intención es hacerlo rápidamente y acabar cuanto antes. Definitavamente no sé compaginar estudios y trabajo. Un trabajo que prometía ser llevadero pero que la rutina y el aburrimiento hicieron insoportable… ¡Por lo menos aprobé la última asignatura que me faltaba: compiladores II!
  • Cuarto año: Después de varios intentos de presentar en PFC en diversas convocatorias, por fin, en la convocatoria de febrero consigo entregarlo. El día 9 de marzo lo defiendo y el tribunal considera que soy apto (todavía no sé la nota). Objetivo cumplido: ¡soy ingeniero informático!

Para los que os intersen detalles más técnicos: mi PFC consiste en el desarrollo e implementación de SILCO (Servicio Informático de Localización y Catalogación de Orquídeas), consiste en una aplicación web desarrollada para permitir a un grupo de usuarios gestionar diversas poblaciones de orquídeas y luego poder realizar tareas sobre ellas: generar mapas corológicos, comentarlas, compartirlas con el resto de usuarios… Y además, incluyo una parte acerca de la web semántica: permito a los usuarios generar metainformación en RDFa para incluir en sus páginas personales y por otro lado, permito consultas sobre un repositorio RDF cruzándolo con información disponible en cualquier recurso de Internet. Si todo esto no te ha sonado a chino o simplemente tienes curiosidad, puedes descartarte la memoria.

¡Gracias a todos los que durante estos 3 años y medio habéis sido un apoyo moral y físico en todos los aspectos! No nos engañemos, sin vosotros también lo hubiese logrado, quizás hasta en menos tiempo, pero estoy seguro de que no hubiese sido tan divertido… 🙂