Comenzando una nueva vida

(Escrito el 12 de agosto de 2013. Por un problema técnico nunca se publicó)

Hace casi cuatro meses que decidí empezar una nueva vida y si he tenido tiempo para contarlo no he tenido las suficientes ganas para sentarme a escribirlo. Quizás sea que me haya cansado de escribir, quizás sea que me haya cansado de gritarle al mundo sordo que nunca me escucha o quizás sea que me haya hecho mayor… sí, será eso, quizás me haya hecho mayor. Pero no, no saquemos conclusiones todavía y empecemos por el principio.

Adiós Bruselas

Adiós Bruselas

Hace más de cinco meses decía adiós a Bruselas. Recuerdo pasear por la Gran Place y pedir a una chica que pasaba por allí que me hicese una foto con mi cono de patatas fritas y esa sonrisa a medias que caracterizan las despedidas: me iba de esta ciudad que nada me había encantado pero también dejaría atrás muchas cosas, demasiadas quizás. Poca gente lo sabía por entonces pero ya estaba casi todo organizado para irme muy lejos, por fin se había cumplido un pequeño sueño que perseguía desde pequeño, ¡había conseguido un trabajo en Nueva Zelanda!. Era otra beca, una más que sumar al interminable curriculum de becas pero bueno, era Nueva Zelanda y siempre había querido ir, aunque fuese a encadenar dos inviernos seguidos.

Así que me fui de Bruselas, como digo, con esa sonrisa agridulce pero en el fondo contento. Pisaría España un mes y rumbo a una nueva vida, esta sí, muy lejos y con un futuro completamente incierto. No había miedo pero sí esas ganas que tanto me faltaron la última vez que huí dese ese país que poco a poco se derrumba… y al final no fue. No porque algo fallase sino porque salió algo que, espero poder confirmarlo con el tiempo, fuese mucho mejor. Los madrugones durante marzo para enviar el curriculum a todas ofertas que encontraba interesantes darían sus frutos.

Pasando unos días en casa me di cuenta de que echaba de menos todo aquello, que los amigos son los amigos y son un parte demasiado importante y más ahora que todo empieza a ser diferente. Barajé incluso aceptar la oferta de alguno que me ofrecía unirme a él pero por cobardía no lo hice; no por miedo, si no por cobardía a enfrentrarse a una vida demasiado distinta, renunciar a todo eso que siempre había perseguido suponía demasiado cambio. Así que, poco a poco, fui haciéndome la idea de prefería quedarme cerca y que la opción de trabajar en Europa se convertía en realidad. Aunque en la Comisión Europea había hecho algún contacto y quizás pudiese haber recibido una oferta no me apetecía volver a esa maquinaria que maneja Europa, me apetecía algo distinto y el interés que una ONG había mostrado sonaba más que interesante, si no, siempre podría volver a Zaragoza donde casi un año atrás había conseguido la felicidad en un trabajo muy distinto a lo que creía que sería mi trabajo ideal.

Pasé varias entrevistas y a quince días de tener que coger un avión al fin del mundo decidí aceptar la oferta. Me venía a Bruselas, con trabajo indefinido y a una ONG, algo que siempre me habría gustado y que llevaba haciendo mucho tiempo por mero altruismo.

No negaré que muchas mañanas me he levantado preguntándome si he hecho bien, qué habría pasado si hubiese cogido ese avión y hubiera volado hacia a una vida completamente distinta. Especialmente hace dos semanas; me di cuenta que de haberme ido a Nueva Zelanda ya habrían pasado los tres meses y me encontraría otra vez donde tantas veces he estado estos años, con la incertidumbre de qué hacer, la pereza y las prisas por dar un nuevo paso. Y por eso creo que me he hecho mayor, porque necesito parar un poco, por lo menos para coger fuerzas y luego volver a huir, que de eso se ha tratado y se tratará siempre. Porque quiero pensar que esto es parte de un plan: un pequeño plan a gran escala.

Durante estos meses han pasado muchas cosas que voy a ir contando por aquí, porque aunque me da pereza sentarme y escribir hay cosas que merecen ser contadas, quizás no para los demás, pero si para uno mismo. Porque ayuda a reflexionar y siempre está bien leerse en el futuro…

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s