Esquiando en Predeal

Como ya estamos un poco hartos de esta ciudad que muchos califican como vieja, sucia y aburrida (y que yo corroboro), tocaba hacer un viajecito express en un fin de semana, así que aprovechamos a irnos a esquiar a un pubelcito a unos 150 kilómetros de aquí llamado Predeal (y no Pedreal como nos empeñamos en decir algunos españoles).

Viernes 25
Salimos escopeteados del trabajo camino a la agencia donde habíamos alquilado el coche, hicimos los papeles necesarios y nos pusimos en marcha hacia el norte, destino a Siania, donde nuestra primera pasajera, Adnrea, se apearia, y los restantes: Adina, Alex y Pablo seguiríamos rumbo a Predeal.

Ya lo he comentado en alguna otra ocasión, las carreteras de Rumanía son algo inexplicable: de una carril se hacen 2, la iluminación es inexistente, las velocidades máximas cambian aleatoriamente… así que hacer los 150 kilómetros nos costó unas tres horas, con parada de media hora incluida en el típico bar de carretera de película de miedo yankee para adolescentes.

Llegamos al hostal sobre las ocho de la tarde, dejamos todo en el cuarto y bajamos a respirar algo de aire puro antes de metermos a degustar las delicias de la Transilvania (sopa y carne de venado exquisita) regadas por un vino peleón que no tardó en nublar nuestras ideas y hacer aflorar la risa fácil. Velada de ensueño con la mejor compañía antes de dar un paseo nocturno y acabar rendidos en la cama después de una sesión de cartas.

Sábado 26
Madrugamos, desayunamos en abundancia, como gente que se va a pegar el día, y luego procedimos a ello.

Remonte en Predeal

Remonte en Predeal

La verdad es que nos habían dicho que las pistas de Rumanía no eran nada buenas, y cierto es que no se parecen mucho a nuestras queridas pistas del Pirineo pero tampoco están tan mal como las habían pintado. Nos hizo un día estupendo de sol y frío que mantuvo la nieve en muy buen estado durante casi toda la mañana. Como el forfait va por puntos (pagas por subidas) decidimos dejarnos algunos para esquiar por la noche, nunca habíamos hecho esquí nocturno y apetecía, así que fuimos al reencuentro Pablo que nos esperaba abajo y fuimos a comer al hotel Dragului donde nos sirvieron exquisiteces a un precio de risa.

Volvimos a las pistas y esperamos en una cafetería a que el sol que nos había acompañado todo el día, por fin, decidiese esconderse. En cuanto vimos la oportunidad, nos acercamos a la pista para preguntar cuando se encenderían las luces y, ¡oh!, nuestro gozo en un pozo. Por falta de pasta el ayuntamiento había decidido terminar ya con las sesiones de esquí nocturnas 😦

Alto de la montaña

Esquiando en Predeal

Nos montamos en el coche, y lamentándonos por nuestra mala suerte volvimos al hostal donde echamos otra partida de cartas y, pese a la intención inicial de salir de fiesta, el cansancio pudo con nosotros y acabamos dormidos mientras veíamos una película, algunos mucho antes que otros…

Domingo 27
Madrugamos menos que el día anterior y aunque no tocaba esquiar, volvimos a desayunar como reyes.

Mueñeco de nievel

Paseo por Predeal

Pagamos el alojamiento (25 euros por persona 2 noches con desayuno incluido) y montamos todo en el coche. El plan era el siguiente: Alex esquiaba para gastar los puntos que nos sobraban del día anterior y el resto nos daríamos un paseillo entre los bosques de los Cárpatos con los ojos bien abiertos ante la posible amenaza de un oso como rezaban varios carteles que vimos.

Tras dos horas de camino, nos reencontramos en las pistas, nos montamos en el coche y volvimos a nuestra ”querida” casa, esta vez sin tráfico y en un tiempo medianamente razonable.

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6 comentarios to “Esquiando en Predeal”

  1. Tig Says:

    Mira que no salir de fiesta… Jaime, te estás haciendo viejo.

    • Jaime Says:

      Tigre, es achacable al cansancio del día. El que no sabe esquiar es como el que no sabe nadar, se cansa demasiado y avanza poco. Da igual, este fin de salgo por dos… 🙂

  2. MaryQ Says:

    vaya paisajes!!!
    El andrew dice que en esos bosques está el oso cabrón…pero será como los del gas de polonia, que aparecen solo en la lonely…
    un beso!

    • Jaime Says:

      Jajajaja, MyLove, osos hay pero yo no vi ninguno, menos mal, porque estoy un poquillo acojonao con el tema.
      Por otro lado, me compré la Lonely de aquí y vaya timo, no acierta en ningún horario, ni en ningún restaurante ni na’, así que no me extraña que el Andrew leyese mentiras sobre trenes… 😉
      Muuuuuuuuuaka.

  3. Juano Says:

    Espero que no hicieras la tontería de coger una tabla y dejases bien patente tu estilazo esquiando XD

    Algún piñazo memorable como el de Candanchú???

    • Jaime Says:

      ¡Juan’O! Nada de tabla, me estoy volviendo un maestro sobre esas finas tablas sobre mis pies y quería dejarlo patente ante mis compañeros, que resultaron ser infinitamente mejores que un servidor.
      De todos modos esta vez hubo suerte, y solo tuve un par de caídas tontas. Nada de bajarme dos rojas rodando… 😉

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