Archivos de la categoría ‘critica’

Aun queda gente buena

Julio 28, 2009

Os cuento una historia que me suceció la semana pasada.

Estaba yo tranquilamente en casa cuando mi hermanica me dijo que una amiga suya había pasado por delante de mi coche y había visto que tenía el parachoques en el suelo. Me extrañó mucho y lo dejé estar. Por la tarde fue mi madre la que me llamó, había visto el coche y de nuevo, tenía el parachoques por el suelo…

Bajé y cuando ví el coche por delante no vi ningún problema, de hecho me apoyé en el parachoques y estaba perfectamente sujeto… la sorpresa me la llevé cuando di la vuelta al coche y me encontré el parachoques trasero totalmente tirado en el suelo… uhmmm, va a ser que tenían razón.

Lancé varios juramentos donde, claro, incluía a la familia del graciosillo que me habría “rozado” y me había jodido el parachoques… Mal hecho, cuando volví a dar la vuelta al coche para evaluar posibles desperfectos me di cuenta de que había una notita que decía lo siguiente:

El guardabarros se callo al aparcar. Mi TL: 686 724 XXX

No sé si por el error otográfico, por la letra o porqué pero deduje que se trataría de alguna persona mayor. Decidí arreglarlo por mi cuenta, total el parachoques no estaba roto, simplemente desencajado y poniendo bien las pestañas y haciendo un poco de fuerza lo conseguí poner en su sitio.

Fantaseando un poco decidí llamar al número de teléfono. Mientras me daba tono en el fondo de mi imaginativa mente, quise que se tratase de una adorable chica, que me invitaría a tomar un café, que me agradecería haberlo arreglado sin avisar al seguro y que surguría una preciosa historia de amor… (típico de película) Nada más lejos de la realidad porque nadie cogió el teléfono.

A los pocos minutos me llamaron, al otro lado una voz grave pero dulce me preguntaba que quien era y porque había llamado. Le comenté que era el propietario del coche y que me había encontrado la notita, que solo llamaba para decir que lo había arreglado por mi cuenta y que no se preocupase, que estaba todo correcto, y bueno, para dar las gracias por haber dejado la nota. Él me respondiendo con un gracias por su parte, que estaba bastante preocupado porque como había llovido el día anterior, a lo mejor la nota que me había dejado se había borrado, así que había llamado al seguro para decirles que si alguien llamaba preguntando por un parachoques roto en mi calle que él era el culpable… ¡Qué majete!

Así que nada, me despedí diciendole que estaba todo en orden, que no se preocupase y que gracias otra vez, a lo que él me respondió: _Gracias a ti, hijo.

No sé, me pareció una acción remarcable. Mientras la gente se empeña en desmotrar que el mundo se va a la mierda, que la gente es mala por naturaleza, a mí, estos pequeños gestos me hacen creer que todavía queda gente, y mucha, con buenas intenciones en la vida.

La navaja de Occam

Junio 17, 2009

No os asustéis por el título, vengo a contaros una historia que me trajo varios quebraderos de cabeza y me apetece compartir con vosotros.

Como bastantes sabéis, suelo hacer de pringadillo informático. Sí, ya sabéis, el colega, primo, sobrino, amigo, amigo de amigo… que recibe peticiones del tipo: “Oye, pues tu que eres informático, ¿podías mirarme el ordenador? Es que no sé que le pasa”. O, “Joder, pues me compré el otro día un móvil y no me funcionan los MMS, ¿le puedes echar un ojo?. O, “¿Tú que sabes de aires acondicionados?”. Claro, cualquier cosa que funciona con electricidad y lleva cablecitos nos lo enseñan en la carrera. De hecho deberías saber que en primero tuve optativas sobre aires acondicionados, teléfonos móviles, reparación de ordenadores, tostadoras, programación del vídeo… Bueno, ya sabéis de que va el tema y de lo irónico que estoy siendo así que no sigo por este camino.

También he de reconocer que algunas veces lo hago de buena gana, que me pregunten algo de lo que sé (aunque no lo haya dado en la carrera y lo haya aprendido por tener que haberme buscado la vida) pues tampoco me suele importar responder, el problema viene cuando las consultitas empiezan a ser constantes y sobre todo imprecisas: “Pues el otro día se me apagó el ordenador, ¿Por qué?”.

Bueno, al grano. Recibí el ordenador de mi tío, un ordenador que se apagaba constantemente, que iba muy lento y que funcionaba cuando le apetecía así que me ofrecí a llevármelo a mi casa y echarle un ojo. En este caso lo hice de buena gana, hay gente a la que me es imposible negar un favor.

Bien, empiezo con el procedimiento típico, unas pruebas a ver si se apaga por calor, copia de datos para no perder nada, formateo y reinstalación y aquí entra la parte buena. Por intuición me temía que era el calor, trabajo intenso, se calienta el procesador que no está bien ventilado y cuelgue por seguridad para que el procesador no se funda. Vale, perfecto. Cojo un CD que tengo por ahí con muchas utilidades y me pongo a hacerle un testeo de estress, vamos, que le pongo a hacer operaciones como un loco para ver si se cuelga. Efectivamente, a los 10 minutillos se cuelga. Jeje, me las doy de listillo, “¡Ya te tengo!”. Desmonto el ventilador, lo limpio, un poco de pasta térmica y a rular.

Segunda prueba, vuelvo a coger el programa, lo meto y a los 15 minutillos aproximadamente se me cuelga… ¡que cabrón!, va a ser que no te tenía… Dudo, “¿que podrá ser?”. Monitorizo el calor y no parece muy caliente. Es uno de esos procesadores que se calientan como demonios pero no en exceso así que nada…. Será la RAM, venga, abro el ordenador, desmonto módulos, me voy al ordenador de la familia (el único compatible que tenía en casa), lo mismo, desmonto e intercambio el módulo.

Tercera prueba, vuelvo a hacer funcionar el programa… pasan los 15 minutos. “¡Ja, te pillé”, pero no, a los 18 vuelve a petar… Joder, pues no sé… voy a ver si va a ser la fuente de alimentación. Mismo proceso, desmonto, quito del otro, monto y programa.

Cuarta prueba, meto el CD escojo el programa y ¡plas!, a los 8 minutos se cuelga. ¡Estoy flipando!. Me quedan pocas opciones. Voy a confiar en que sea el procesador que está ya quemado. Lo mismo, abro, quito, desmonto y monto.

Quinta prueba, otro testeo de carga fallido a eso de los 12 minutos. ¿Qué cojones les pasa a esta mierda? Por supuesto desesperación, rabia y mucho tiempo perdido leyendo por internet diversas opiniones y posibles soluciones. Va, como no me quedan mas opciones va a ser la placa. La verdad es que ya la había examinado y no veo ningún condensador abultadito, así que eso no es, pero vamos que se me ha podido pasar.

Llamo a mi tío, le comento que voy a tener que cambiar la placa, 60 pavos. Me da luz verde, me bajo a la tienda, encargo la placa, me la dan a los dos días, voy a casa y de nuevo: abro, quito, desmonto, monto, pongo y cierro. “Me juego la vida a que ahora esto furula sin problemas” (menos mal que esto lo dije para mis adentros y no suelo cumplir estas cosillas). Pongo todo y… ¡pimba! El ordenador vuelve a colgar a los 16 minutos. “¡Pero que COJONES está pasando!”. Desesperación, más rabia, juramentos y menciones de todos los dioses griegos, romanos y celtas.

Pienso… ¡bombilla!. Navaja de Occam. Cojo el CD y lo pongo en un ordenador que funciona perfectamente. Pongo a correr el programa y rezo para que no pase lo que me temo que va a pasar. Sí, me cago en mi vida. ¡Se cuelga!. “Que maldito hijo de puta”. ¡Es el puto programa lo que no funciona! Horas y horas tiradas a la basura.

Desmonto el ordenador entero, empaqueto la placa, la bajo a la tienda, me devuelven la pasta, monto todos los compontes, limpio el ordenador, arranco, cargo un programa de estress… .¡y funciona! Pongo una película, abro documentos, pongo música y funciona perfectamente.

En fin, le devuelvo el ordenador, los 60 pavos y le digo que espero que funcione. Si se vuelve a quedar colgado que lo tire directamente, que paso de él. Así que ya lo veis, todo ese tiempo perdido por no haberme parado a pensar que la solución era mucho más sencilla… que le vamos a hacer, para la próxima ya me lo sé.

De política y elecciones

Junio 7, 2009

Jamás pensé que escribría sobre política en este blog, de hecho me gustaría no tener que hacerlo pero después de una semana de propaganda falsa y barata, de un día en que he ido a votar (como siempre, con la esperanza del cambio) y de una victoria de la derecha, me siento obligado a hacerlo.

La verdad es que no sé ni por donde empezar, voy a soltar una sarta de acusaciones, de juramentos y de descontento general y es difícil enlazar todo ello de manera coherente, bueno, lo intento, ahí va:

Primero, me gustaría cagarme en todos los partidos políticos que mandan cartitas a casa, me quejo de la publicidad, todos nos quejamos del Spam, pero sin embargo, ellos, los partidos ricos, tienen derecho a mandarme una carta invitándome a que vote, a que tome cartas en el asunto cuando durante el resto del tiempo les importa una mierda mi opinión. PP y PSOE, dejad de mandar 5 cartas a mi casa, una a la atención de cada votante, gastáis mi dinero y utilizáis papel impreso a todo color, sí, de ese que multiplicado por todos los ciudadanos a los que os dirigís se carga el planeta, ese que pretendéis salvar con vuestro ecologismo barato, vuestros kiotos y vuestros stop al cambio climático. IU, a ti también tengo que mentarte, por lo menos tienes la decencia de mandar una carta para todos y en papel reciclado, tampoco te pedí que me mandases la carta, pero agradezco tu ahorro.

PSOE vs PP

PSOE vs PP

Segundo. PP y PSOE, no entiendo a que jugáis. Estoy harto de que os lancéis mierda uno al otro, que en cada telediario me tenga que llenar los oídos estupideces, del “y tú más”, del respaldo a miembros del partido que todos sabemos son corruptos o culpables… De verdad, si algún día queréis mi voto vale más que me digáis lo que sabéis hacer bien y no lo que el otro hace mal, o que como el otro lo hizo peor, yo tengo derecho a hacerlo mal, pero un poco mejor…

Tercero, me cago en el puto bipartidismo de este país. No lo entiendo. ¿Acaso os parece bien lo que están haciendo tanto PP y PSOE?¿Sabéis que existen muchos otros partidos?¿Sabéis que la mejor manera de castigar al uno y al otro sería votar a grupos minoritarios? No sé si es que en este país siempre votan los mismos y a lo mismo por definición y no se enteran de lo que pasa o yo vivo en un país distinto.

Cuarto, y este te lo dedico a ti, querido insumiso que te quedas en casa y no bajas a votar. De verdad, que lo respeto pero no lo entiendo. Si tan en desacuerdo estás con el sistema, ¿no crees que es mejor acudir a votar y votar a cualquier partido de los de segunda?¿de verdad crees que los de arriba se preocupan por la abstención? Sí, claro, todos se lamentan: “Que pocos han votado”, “Esto hay que cambiarlo”, “Algo se está haciendo mal y esto no puede seguir así”, y lo que realmente están pensando, es: “Eh, a mi la pela que no votes, ¿no te das cuenta que sigo ganando?”.

Nunca he tenido el sentimiento de ser un aficionado incondicional a un equipo de fútbol, sinceramente, y es tema aparte, creo que el aficionado no tiene nada que ver con el triunfo de su equipo y sin embargo lo celebra como tal. Y yo, sin embargo hoy, siento que al echar el sobrecito en la urna, sí soy miembro de un equipo. Hoy, si los míos ganan sé que he tenido algo que ver…

En fin, tenía que desquitarme un poco y aquí os he dejado mi opinión sobre las elecciones al parlamento europeo 2009. Y sí, como imaginaréis y para variar, mi equipo a vuelto a perder. Y lo peor, que con el 99% escrutado, la derecha avanza en Europa.

¡Esguince!

Mayo 6, 2009

Si hace unos días os contaba que me había ido por el puente de San Jorge a esquiar y que me había recorrido varios cientos de metros rodando, hoy toca contaros las malas consecuencias.

Llevaba varios días notando ciertas molestias en el dedo pulgar, la verdad es que no me impedía hacer vida normal pero al realizar ciertos movimientos notaba algo de dolor. Tras aguantar bastante y creer que podría ser algo grave, ayer acudí al médico (un residente bastante majo al que le doy las gracias por todo), me examinó y afortunádamente no era una rotura como yo me esperaba, tengo algo así como un “esguince colateral cubital del 1º dedo”. Quiso acojonarme un poquillo diciendo que en caso de ser rotura total habría que operar, pero esperaba que no fuese el caso.

Esguince cubital

Esguince cubital

Resumiendo, que quince días de incomodidad con un tensoplás que pica y da calor. Un dedo medio inútil que no llega a impedirme del todo hacer vida normal aunque cuando tengo la mano mucho rato sin levantarla, el dedo pulgar se amoratona y me pica… Desgraciadamente apartado del deporte que estaba cogiendo con ganas, así que nada de gimnasio, ni escalada, ni fútbol… tendré que conformarme con correr…

¿Picaresca española o robo “consentido”?

Marzo 12, 2009

Me encuentro en la biblioteca, con ninguna gana de meterle horas al proyecto, y tengo que poner en conocimiento un par de situaciones que me sucedieron ayer…

La primera sucedió en el trabajo, me encontraba imprimiendo informes en la impresora de color, cuando una compañera de trabajo se acercó y me dijo que me había quedado sin papel y que me había puesto ella, que amable, pensé. Y mientras yo me regodeaba pensando en que ojalá hubiese más gente amable, me pregunta: _¿Te falta mucho para acabar?. A lo que yo respondí que estaba a punto, que me quedaban un par por imprimir y acababa… Y me dije, es que tengo que imprimir varios currícula (plural de curriculum, sin ánimo de impartir sabiduría, pero para despejar dudas) de mi hija…

Claro, yo me quedo pensando, joder, que espabilada, aprovecha la impresora del curro para cosas personales. A mí, sinceramente, me da igual, son 10 páginas que no llevan a ninguna parte, pero da que pensar… Si todo el mundo nos dedicásemos a aprovecharnos de estas situaciones (como comúnmente se hace), el sistema falla. A ella ni se le pasaría por la cabeza el acudir a una tienda, o incluso a reprografía a imprimir 10 páginas a color, donde el único color que había era una fotografía tamaño carné. Yo, como siempre, culpo de todo esto a la educación, la educación social, esa que nos hace pensar de manera global y decir, “joder, me cuesta 1 euro irme a reprografía a imprimir estas cosillas, pues voy a ello”.

Segunda situación, estoy en el súper, comprando, ya que estoy solo en casa (bueno, con mis hermanos, pero para lo que hacen… :) ). Voy a comprar un par de calabacines y estoy esperando a que la señora que tengo delante termine de pesar… Le miró y me doy cuenta de que me está mirando como de reojo… me fijo mejor. Lleva dos pimientos verdes dentro de la bolsa y otros dos en la mano… Sé lo que va a hacer… todos lo hemos hecho alguna vez. No es que quiera joder a la pobre señora de unos 65 años… simplemente quiero ponerla un poco nerviosa y ver como reacciona, así que cuando acaba de pesar esos dos pimientos y poner la etiqueta, decido que he cambiado de opinión y no peso lo mío, sino que la sigo a ver que hace, de manera muy discreta y creyendo que miro más fruta y verdura… Ella no se atreve a cometer el crimen, da una vuelta al puesto y yo sigo tras ella… estoy seguro de que se impacienta pero ni se le pasa por la cabeza pesar los cuatro pimientos o devolver dos, simplemente no se atreve a “robar” si hay alguien que le pueda estar mirando. Como creo que tras medio minuto ya ha sufrido bastante el peso de su conciencia (osea, yo), decido que no hay mas verdura que me guste y voy a pesar mis calabacines… veo que se va a un pasillo a lo lejos y como no hay nadie mirando, ¡zas!, cuatro pimientos al precio de dos.

Luego me acerco a pagar a la caja y la señora está delante mío, bueno, para se exactos a dos posiciones.. veo que le cobran y sé, que en lo más hondo de su ser, no siente nada, ni un remordimiento ni siquiera un regocijo, ha comprado pimientos a mitad de precio pero ni se plantea que lo que ha hecho está mal o bien, todo el mundo lo hace… Lo curioso es que cuando acaban de cobrarle se pone a repasar el ticket , me parece bien, no vaya a ser que le hayan cobrado algo de más…

Con esto no quiero ir de santo, no. Varios de mis queridos lectores conocen mi pasado oscuro, todos hemos cometido “delitos”, que aunque nos empeñemos en llamar picaresca española, no son otra cosa mas que hurtos en toda regla. Yo soy el primero en confesar, pero cada vez más, siento que la conciencia me impide realizar este tipo de actos, ni diez páginas a color, ni dos pimientos van a ninguna parte por hacerlo solo una vez, pero estoy seguro de que esa vez es seguida por una segunda, luego por una tercera y al final se convierte en habitual y eso ya sí que me parece mal.